Llega el fin de semana y lo suyo era escribir algo de mi actualidad deportiva, así que…
Parece que mis equipos, Cáceres y Estudiantes, ya navegan las truculentas aguas de los fichajes veraniegos, que tan buenos resultados posteriores dan en unas ocasiones y tan tremendos naufragios suponen en otras.
Los cacereños han fichado al tirador del Tenerife Francis Sánchez, que personalmente no conozco demasiado, y cuya actuación en Cáceres no me llamó mucho la atención, pero las estadísticas (40% en triples) y su trayectoria parecen avalarlo. Noticia relacionada.
Lo referido al Estudiantes y a la ACB lo podéis consultar en este “artículo de solobasket”. Y hay que destacar que mi equipo madrileño parece tener atado ya a un nuevo base. Algo que se presumía muy necesario, imprescindible, y para lo que quieren contar con un base español, con experiencia y al que se le suponen garantías: Albert Oliver. Después de experimentos con supuestos grandes jugadores como Cummings parece que los colegiales no están dispuestos a fallar de nuevo con la incorporación de una ficha tan importante en cualquier equipo. ¡A ver si esta vez hay suerte! A mí me parece un buen fichaje porque, por su edad, dará tiempo de juego a Granger para que se siga formando como futuro base titular de nuestro equipo.
¡Ciao, amantes del baloncesto!




2 comments
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18 Junio 2009 a 10:06 am
javier
Pues, sintiéndolo mucho, por algunos aficionados de Estudiantes, Florentino “El Mesías” ( o eso cree él), va a fichar si no ha fichado ya a Carlos Suárez, alero del Estu y con ,creo yo, todavía gran proyección. Lo dicho a veces el dinero lo puede todo…
20 Junio 2009 a 2:18 pm
Israel
Desgraciadamente los “equipos pequeños” pero con tradición (como el Estu y el Joventut) acaban convirtiéndose en la cantera de clubes más poderosos económicamente y que no cuidan casi nada sus categorías inferiores.
En el caso del Real Madrid es casi alarmante cómo se nutre de estos otros equipos. Casos como el de Mumbrú, Raül López o Felipe Reyes, nos recuerdan que siempre han actuado así. Uno de los jugadores que más me dolió que abandonase mi club para irse con los ricos fue el de Alberto Herreros, pues consideraba que estaba para otros menesteres de mayor altitud y que habrían supuesto una mayor superación para él.
Después tenemos equipos a los que habría que hacerles un monumento por conjugar ambos aspectos: cantera, fichada desde muy jóvenes gracias a sus exelentes ojeadores, y una economía que les permite jugar al máximo nivel en España y Europa.
Un abrazo, Javier…
y “bienvuelto”.