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Kostas Jaristos, el protagonista de varias novelas de Petros Markaris, necesita cambiar el coche. Le convence de ello su mujer. Pero habiendo llegado a esa decisión, las dudas asaltan ahora su cabeza con otro dilema: ¿qué coche elegir? Y decide pedir consejo. Leamos las palabras del autor sobre lo que le ocurre al bueno del policía griego:

Al final me convencí de que el Mirafiori tenía ya cuarenta años (…)

Si con esa decisión se acabaron , o al menos menguaron mis tormentos psicológicos, mis suplicios como comprador no hicieron más qu empezar. No sabía qué coche comprarme. Cuando no sabes, preguntas. Y cuando preguntas acabas haciéndote un lío“. Leer el resto de esta entrada »

Aprovechando uno de los temas propuestos por mi profe de inglés sobre alguna persona que admiremos, se me ocurrió escribir algo que sirviera como redacción y como artículo para esta bitácora. Como, además, considero que aquellos a quienes admiramos dejan entrever mucho nuestros anhelos, personalidad o gustos, me pareció realmente… ¡perfecto! Y aproveché la ocasión.

Y hablando de aprovechar, tomo esta fecha (13 de mayo, mi segundo cumpleaños anual; ¡no pregunten!) para dar salida a estas líneas que considero más personales de lo habitual en esta aventura llamada “la casa de las puntas con resaka”.

Bueno, pues al lío…

Desde que tengo recuerdos, siempre he admirado a la gente que puede hacer algo que yo no puedo hacer y, además, me gusta hacer.

Supongo que la lista sería muy larga si pudiera recordarlos a todos, pero no es necesario. Hoy voy a explicar las caracteríeticas comunes de esa gnete y mostraros qué tipo de actividades han hecho y me gustan. Leer el resto de esta entrada »

Buenas, hoy me quiero hacer eco de una noticia que no sé si ha tenido eco o no, ni si lo tendrá.

Ha sucedido en Italia, ese país al que muchos españoles se empeñan en mirar por encima del hombro, pero que a veces nos da lecciones. Y precisamente de eso trata este escueto artículo.

En dicho país las protestas a través de las redes han parado algo. Las manifestaciones de los “indignados” (palabra de moda), cabreados o hasta-los-cojones-de-abusos, vecinos nuestros todos, han conseguido que no se compren otros 400 coches oficiales para que los bienintencionados y sufridos políticos “azurri” se paseen allá por donde quieran.

Aunque no siempre funcione ni siempre vaya a funcionar, lo que no podemos es rendirnos y esperar que otros resuelvan nuestros problemas. O que una racha de viento borre todos estos últimos años de salvajismo económico y nos despertemos en el país de las maravillas, rodeados de comodidades y sin obligaciones. Nuestro deber es y será vigilar a poderosos y políticos, denunciar cada situación injusta y bochornosa, y no parar hasta que ellas vayan desapareciendo. Leer el resto de esta entrada »

¿Resucitar? ¿Reinventarse? ¿Cambiar para que nada cambie? No, esta última seguro que no se acerca nada a la realidad, porque el cambio es muy evidente.

Estoy hablando de la calle General Ezponda (de Cáceres), para muchos -al menos muchos de mis amigos- “la calle de los bares”. Para los despistados, se trata de esa calle que une la Plaza de la Concepción con la Plaza Mayor.

¿Y qué ha pasado? Estos últimos años de todo. Sobre todo cierres al principio, y ahora… ¡Ahora la resurrección! Tomando otro cuerpo, claro. De bar, o pub, a restaurante, bocadillería o “kebabtería”.

Hagamos primero un ejercicio de memoria histórica a medio plazo: Leer el resto de esta entrada »

Hace ya unas semanas Ricardo Senabre, alguien a quien no conocía, se ganó mi respeto. Apareció una entrevista realizada a él en un periódico regional. Y como trataba la educación… ¡a leer se ha dicho!

De la entrevista me permito incrustar estas palabras de este Catedrático y después seguiré cona algunas más propias: “Ha empeorado de una manera terrible en todo; en los conocimientos, en la disposición, en la curiosidad por aprender,… Hace poco todos vimos el veredicto manuscrito de un jurado popular con una caligrafía de escolar, una sintaxis inexistente y unas onerosas faltas de ortografía…“. Leer el resto de esta entrada »

¡Qué mala cabeza tengo! ¡Qué mala, de verdad! Pero eso ya no es un problema. Si se me olvida que hace unos días buscaba información sobre Fernando Fernán Gómez, el navegador de google me lo recordará (quiera yo o no) mostrándome videos, obras o películas como publicidad en alguno de los márgenes. Muy bien, esto lo hace todo más fácil, dicen ellos, los de “google”. Pero imaginemos que yo he buscado un video de una actriz en “domingas”, ¿lo “agradeceré” tanto como los dvds de “El Abuelo” si aparece a la derecha de mi navegador? ¿Y si además está mi pareja, mi madre, mi padre o mi hermana a mi lado porque quería mostrarle unas fotos de blablablablabla… Bien, avisados quedan de que esto es lo mínimo, lo menos negativo de toda la nueva política de privacidad de los servicios que ofrece la empresa Google en la red, y son muchos: gmail, android, el propio buscador… y todos ellos retendrán información nuestra y de nuestra actividad en la red, por supuesto, para facilitarnos la vida, claro.

Pero, como yo de estos temas no entiendo mucho. Como no comprendo más allá de que se van a quedar con datos confidenciales míos, que me van a molestar con más y más publicidad, que mis búsquedas quedarán grabadas en un fichero que ellos administrarán por mi bien y todo este tipo de cosas más propias de la KGB y el FBI (perdonen si fallo con las siglas), me aliaré con cómo otros explican la noticia para que realmente esto se convierta en un servicio público de ayuda. Más bien de alerta ante la situación de espionaje en la que nos vamos a ver inmersos.

Los botones de muestra…

No es una sorpresa, no. El pensamiento mágico está presente en todas las personas, culturas y edades, sí. Y éste determina, por ejemplo, que ante algunas casualidades queramos detectar una evidencia de nuestro sino. ¡Cómo nos gusta creernos importantes y que el mundo gira tomando nuestro ombligo como radio! Pero no es así. Y para explicároslo mejor, tiro de un escritor. Como dijera Bunbury “antes que nosotros lo dijeron otros mejor”.

“- Y así ocurre con todas las casualidades- dijo mi viejo.
(…)

- Veamos un ejemplo sencillo: me pongo a pensar en un amigo y, justo en ese momento, me llama por teléfono o llama a la puerta.
Mucha gente cree que una casualidad como ésta se debe a algo “sobrenautral”. Pero, otras veces, también pienso en este amigo y él no aparece por eso en casa. Y, adeás, en muchas ocasiones me llama sin que yo haya pensado en él. You see?

Asentí. Leer el resto de esta entrada »

Siguiendo las noticias es fácil que caigas en una depresión de esas de no levantarte hasta después de morir por ella y “resucites” siendo un zombi, algo muy de moda, por cierto. Pero también -en muy raras ocaciones- se encienden luces. Alguna persona comenta algo interesante, das con un programa que merece la pena 8echad un vistazo a la2 de vez en cuando) o reponen algo bueno (Oros, Copas…). Lo que pretendo compartir hoy pertenece al primer caso. Y éste su homenaje y la cola que ha traído, por así decirlo.

Estás tan tranqui en tu sofá heredado y de repente, tratando el tema de los tres famosos de Oriente… “Estamos en la última infancia“, afirma una mujer mayor entrevistada en plena calle justo la mañana antes de la cabalgata. Y te sonríes. Casi te parte la cara de dos en dos esa sonrisa (tipo canadiense “SouthPark”). “Será… ¡Qué mujer!” Y sí, qué mujer y qué actitud: esa es la actitud, esas son las ganas, esa es la idea. No podemos convertirnos en viejos prematuros. Al contrario, debemos ir hacia esa infancia de largo recorrido. Y es que parece más que evidente que el secreto de la eterna juventud está en la jodida cabeza. ¡¡Ni siquiera el “rooibos” es tan fuerte y tiene un efecto tan bestial!! jajajaja…. Leer el resto de esta entrada »

Era este tal Miguel de Unamuno un tipo que gustaba de decir lo que sea a la cara; de intentar hacer reaccionar al pueblo con frases directas que atacaban su conformismo y su falta de reacción; de buscar esa reacción casi jugándose su propia salud al no calibrar bien las respuestas del público. Era así, o por lo menos es la versión que a mí me hizo llegar mi profesor de Literatura de tercero de BUP (A.S.).

De su vida se ha escrito, tal vez no suficiente, y se han realizado especiales como este del programa Fin de Siglo (Unamuno), pero yo siempre me quedaré con la presentación de esta persona y personaje que -como digo- nos hiciera don A. Serradilla. Ahora la necesidad de algún ente así es más que eso, es algo imprescindible. Todo se ha convertido en opiniones de parten de uno u otro bando y que pasan por su colador, perdiendo toda su esencia, perdiendo su identidad y olvidando cuáles son los problemas reales y que sólo con unión podremos salir del paso con energía y sin desmembrarnos por el camino.

Movimientos como el “15-M” han querido coger el testigo del “hasta aquí” y del “esto es lo que se debe cambiar”, pero su lucha parece haber perdido fuerza y sería un error que las voces y las reivindicaciones se fueran apagando. Un Unamuno hablando claro, un Valle-Inclán retratando nuestras miserias, necesitamos eso y no quedarnos sólo en eso, en escucharles en compartir sus opiniones, sino ir un paso más allá y luchar por ellas, desde la responsabilidad y sin paños calientes.

¡Suerte a todos! ¡Un nuevo año empieza, con todos los viejos vicios!

P.D.: ni su día de muerte ni el de su alumbramiento coinciden con la fecha de publicación de este artículo, pero a veces hay momentos en que es necesario no esperar más. Y un cambio de año debería ser algo más que un nuevo calendario. Leer el resto de esta entrada »

Los hay que pensamos que sabemos escribir mínimamente. Que creemos que inventamos historias interesantes. Que somos creativos, ingeniosos y… Y todo queda en nada, en nada, cuando tienes la enorme suerte de encontrarte con una delicatessen como ésta que hoy comparto. Algo bellísimo, superhilado. Algo que esconde la porpia trama y la va desentrañando poco a poco, acercándonos a los personajes, a sus vidas y sus dificultades. Del amor automático al salvajismo social, pasando por las emociones, la ayuda al prójimo, la simpatía… Todo en sólo  poco más de cinco minutos. Una obra de arte que nos deja en nuestro sitio.

Sí, cuando sea capaz de crear algo tan bueno y tan redondo, mi sonrisa durará noches y días, días y noches.

Con ustedes…”Place des Fetes“, de Oliver Schmitz.

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No seré tan tajante. No me dejaré llevar por la lectura de un artículo maravilloso de Luis Muiño. Pero sí cuestionaré algo ya de por sí muy en tela de juicio, como es celebgrar como celebramos las fiestas navideñas. ¿Es necesario “tanto enreo”? ¿Por qué es “obligatorio” ser felices? ¿No voy a poder escuchar buena música en nintún sitio estando fuera de casa? Y sobre todo, leed:

“En estas fechas tan señaladas”.

El protagonismo, todo para él.

Los excesos, me temo, todos para nosotros. Deberíamos ser algo más sinceros con nosotros mismos: felicitar sólo a quienes nos apetezca o de quién nos acordemos de veras; abrazar a quien solemos abrazar; estar contentos o no según nos levantemos; cantar lo que nos apetezca… Hay que intentar disfrutar, liberarse de las cargas del año y pasarlo bien, pero sólo si nos apetece. Leer el resto de esta entrada »

Más que alumbradas y acertadas las líneas de Ryu Murakami, quien habla de nuestra infectada sociedad, pegando duro sobre la dualidad moral y el servilismo de todos nosotros hacia lo establecido y publicitado. A ver si sabéis de qué país habla antes de llegar a la mitad del texto. Lo jodido es que podría ser cualquiera “civilizado” (qué sonrisa de maldad cada vez que utilizo esta palabra) y especialmente el que mejor conozco, el nuestro.

Leed, releed, pensad y disfrutad. ¡Que no todo en la vida son los placeres mundanos!

“No hay coherencia en la forma en que los padres y otros adultos te responden cuando eres niño. Y eso pasa sobre todo en este país, donde no existen criterios sólidos ni normas para juzgar lo que es importante. Los adultos viven pensando sólo en el dinero o en artículos que tienen un valor económico establecido, como las prendas de diseño. Los medios -televisión, periódicos, revistas, radio y lo que sea- están repletos de informaciones que ponen de manifiesto que lo único que quieren o les preocupa son el dinero y los bienes materiales. Desde los políticos hasta los burócratas, pasando por el trabajador de clase media que bebe el sake más barato en el banco de una terraza popular, todos muestran mediante su forma de vida que lo único que ansían es tener dinero. A veces se dan grandes aires y declaran “que el dinero no lo es todo”, pero lo único que hay que hacer para saber cuáles son sus verdaderas intenciones es obsrvar su comportamiento. Los semanarios serios critican que las chicas de bachillerato salgan en citas retribuidas, pero en el mismo número recomiendan salones de masaje eróticos a precios económicos y soaplands que abren a primera hora de la mañana. Deunucanian la corrupción de plíticos y bur´ñocratas y pero ofrecen consejos infalibles para comprar accciones y prometen transacciones inmobiliarias que son “uan ganga”. Y publican grandes reportajes ilustrados sobre “historias de éxito”, en los que aparecen las mansiones de los potentados de algún cabrón vestido con prendas y accesorios de diseño. Leer el resto de esta entrada »

Me parece increíble.

Me he vuelto un producto de consumo. Mi bitácora se ha convertido en eso, por desgracia.

Sé que tengo lectores y lectoras mínimamente habituales. Sé que hay gente que se lee algunas de mis “parrafadas” de todo tipo o de algún tema específico (cómo somos, deporte u otros). Sé que me visitáis, ¡la virgen! Para eso están las estadísticas de “wordpress”. Y sé, muy bien sé, que hace tiempo que vuestra participación, vuestro nivel de implicación, ¡vuestras ganas de rebatirme o de opinar están bajo mínimos! Y eso es raro y no enriquece esto. Leer el resto de esta entrada »

Estas líneas, estas palabras y este artículo están dedicadas o destinadas a las personas que toman un segundo (tercer, cuarto…) camino en sus vidas y se lanzan a ello con valentía, dejando atrás su pasado. No hablo de sentimientos o, perdón, no estoy hablando de relaciones sentimentales ni nada parecido. Estoy tratando los proyectos, las vueltas atrás como caminos hacia el futuro y los entresijos del destino y su aprovechamiento óptimo o, como poco, positivo. Y sí, me pondré como ejemplo. En realidad, sólo un pequeño pasaje de mi vida.

Pasan los otoños y vienen otras primaveras, ¿cierto? Y en unos y con otras se nos presentan nuevas oportunidades, nuevas oportunidades para teenr arrojo, hacer algo con lo que no nos atrevimos, emprender proyectos sin cobardía y demás. Y en una de éstas me encontré yo hace ya muchos años. Leer el resto de esta entrada »

Hola, gente.

Hoy. Hoy es uno de esos días en que todo se empeña en salir mal. ¿Todo? Sí, eso parece.

Mi intención, intenciones, para esta mañana eran: comprar comida, ir al gimnasio y escribir una entrada en esta bitácora. Después, comer y echarme un rato antes de ir al trabajo.

La realidad; otra.

Para empezar, en cuanto me he levantado ya he podido advertir que no tenía agua corriente. Al tirar de la cadena previa micción, ha sido evidente que sólo era un hilillo de agua el que se arrojaba cuesta abajo en el inodoro.

Bueno, no pasa nada. O no mucho, pues como pensaba ir al gimnasio, me ducho allí después de hacer el paripé y solucionado.

Desayunando he tenido la lucidez de enganchar “euronews” (en el canal cateto de aquí; uno de esos que tanto dinero nos cuesta a los contribuyentes) y he acertado: han informado de que los países balcánicos que formaron Yugoslavia han fundado un Foro para los Refugiados común. Todo un logro teniendo en cuenta la tensión en la zona, que aún dura tras la Guerra de los Balcanes. La verdad es que me había parecido la noticia positiva del día, y me he puesto a escribírosla aquí. Pero… pero, pero, pero… la mañana tenía otros planes para mí. Porque mi espíritu de “mucho-abarca-y-poco-aprieta” me ha llevado a simultanear la composición del artículo con la creación de un nuevo blog; en este caso para la biblioteca del centro. Así que… al acabar de “montar” la bitácora bibliotequera y cerrar sesión, las líneas sobre los refugiados han desaparecido en “puntas con resaka”. Nada, ni rastro, ni siquiera una de esas copias incompletas que se supone que “wordpress” genera cada poco. ¡Me he cagado en todo, claro! Leer el resto de esta entrada »

Bien Ross McDonald o bien Willilam Goldman se lucieron con una frase que resume la tendencia natural de sobrevivir e incluso ascender de las personas que más joden a los demás. Yo tuve la suerte de toparme con esas palabras viendo la película “Harper, investigador privado“, y ahora me siento en la obligación de compartirlas… ¡Tremendas!

El fondo está sembrado de buenas personas, Albert; sólo el aceite y los bastardos ascienden“.

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Con ánimo de molestar escribo estas líneas. Por supuesto, también con la idea de rendir tributo a otros héroes que visten de rojo y que ganan títulos para todos nosotros.

Y todo ello queda explicado divinamente por sí solo. España venció ayer en la final del Mundial de Hockey Patines. L a rival, Argentina. Y el número de títulos mundiales para los nuestros: ¡nada menos que quince!

Y desde “la casa de las puntas…” quería homenajear a estos jugadores que han regalado un nuevo título a nuestras vitrinas. Y quería, igualmente, criticar la nula repercusión en los medios de comunicación de nuestro país, para los que sólo existe el fútbol y el deporte retransmitido por cada cadena (televisión).

En la radio no es mucho mejor, aunque al menos disimulan y suelen informar de casi todo en “los resúmenes horarios”.

Es una pena y una vergüenza, pero todos sabemos que esto no va a cambiar, porque los medios dan lo que la gente consume, y la gente se predispone a consumir con mayor ferocidad lo que los medios dan. La pescadilla que se muerde la cola en versión 20.11 y en formato panorámico. Leer el resto de esta entrada »

He tenido la suerte de encontrarme con el artículo de un angituo profesor que explica muy sucintamente la labor del sector docente y su implicación. Desmonta muy fácilmente las palabras malintencionadas de la señora Esperanza Aguirre, a la que yo -personalmente- colocaba a dar clase de inmediato.

Para quien quiera leerlo, aquí os lo enlazo. “De por qué abandoné la enseñanza pública“. Además, el artículo incluye el “Panfleto antipedagógico“, el cual coloca en tela de juicio muchas de las prácticas habituales “patrocinadas” desde la LOGSE. Leer el resto de esta entrada »

Como tantos pequeños descubrimientos, éste surge fruto de la casualidad. Estando unos días en Cádiz me dispuse a visitar los distintos castillos y baluartes defensivos de la ciudad. Y en Castillo de Santa Catalina me topé de frente con la exposición “España Oculta” de Cristina García Rodero. Me resultó impresionante el acercamiento a esa España que aún subsiste aunque muchos no la quieran ver y la nieguen. La España del campo, de las tradiciones heredadas generación tras generación, de la pobreza sin disimulo y la religión como núcleo festivo, de los burros, las personas mayores y el beatismo. El país que nos ampara y que ha cambiado, pero no tanto como creemos o algunos quieren creer.

Se trata de una colección expuesta por la Fundación “La Caixa”, por lo que no sería muy complicado toparos con ella en algún lugar, pueblo o ciudad con el paso del tiempo. Por mi parte, os dejo algunas imágenes que os sirvan como introducción a la obra de García Rodero (han sido tomadas de distintas webs en que se menciona a la fotógrafa):

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Después de que dominasen esta bitácora los artículos con contenido político, hacía falta volver a la vida cercana, al día a día. En este caso, centrándonos en aquello que nos supone una pequeña cuesta habitual, esa dificultad diaria, esa pequeña losa.

Vivir solo “mola”, pero no es precisamente fácil. Veamos por qué.

La comida y… ¡sorpresa!: no estoy hablando de prepararla, del tiempo y energía que se nos va en ello. Estoy refiriéndome a que la comida se vende para familias como formato habitual. Por tanto, si vives solo/a o comes tres días lo mismo (alternándolo con cenas), o cada vez que “abres” algo perecedero invitas a los amigos y amigas a casa, o se te caduca/ pasa todo. En mi caso, y tomándome como ejemplo evidente, cada vez que abro un bote de tomate frito, lo que no utilizo a la primera se me acaba estropeando. Y esto teniendo en cuenta que compro los envases más pequeños y al usarlo por primer vez reenvaso (coloco lo sobrante en un bote de menor tamaño: menos aire).  Esto (caducidades), además de afectar a la economía, molesta mucho.

Las tareas compartidas no lo son, por supuesto, te las comes solito. Poco más ensucian dos que uno, si exceptuamos los pelos, lo que muy de vez en cuando va al suelo (se nos cae como a idiotas) y partiendo de la base de que no somos unos cochinos/as, casi lo mismo da ser dos que uno. El polvo es el mismo (la cabeza a ver dónde se os ha ido); las lavadoras aumentan, pero eso casi es positivo porque no tienes que estar esperando tanto para… “de colores vivos”, “de colores oscuros”, “ropa blanca”; si eres hombre y como muchos (“I’m the first”)  no haces la cama habitualmente, te la puedes encontrar hecha antes de volver a ella (clara ventaja, sobre todo si te gustan las camas hechas, “espabilao”;  si hablamos ya de jardines, mascotas y otros, es evidente que salen ganando quienes comparten vivienda (con o sin situación sentimental de por medio).

El tema del orden. Y esta vez no me pongo como ejemplo, que ya es mucho descubrirme. Más desordenan dos que uno, y tres bastante más. Sin embargo, también es cierto (y aplicable a la limpieza además) que compartiendo piso tratas de dar buena sensación y guardarte tu desorden en tu bolsillo, es decir, intentas que no se note. Esto beneficia a cuantos conviven bajo un mismo techo, aunque no creo que dure para siempre esa actitud positiva. Leer el resto de esta entrada »

Aunque la dictadura de los mercados y la banca lleva tiempo instalada entre nosotros y últimamente se nos ha rebelado más que evidente, no es de ella de la que quiero hablar. Quiero centrarme en otros tipos de DICTADURA y, en primer lugar, en la que me dio la idea para este artículo y la que más me duele: las imposiciones a los pueblos europeos.

¡Cómo no, hablo sobre todo de Grecia! Y de cómo se les ha condenado a ser pobres, el que podía haber sido el título de estas líneas si no fuera porque incluye otros modos de mando autoritario (y sin consulta a los ciudadanos) más. Pero no quiero olvidarme de los portugueses, quienes  ya siguen ese mismo camino, y con quienes también comparto alguna complicidad (musical y melancólica), aunque no lo sepan.

En materia: todo pueblo es soberano y, viviendo en democracia, cuenta con unos representantes, sus gestores o gobernantes, que deben tomar las mejores decisiones para todos. Sin embargo, en nuestro continente se ha creado una macroesrturcuta la UE o EU, según el idioma que hables. Y, ¿a qué se dedica esta macroestructura? Aún no me he enterado muy bien, pero -por lo visto en los últimos meses- a imponer sus opiniones o “recetas mágicas”. Y todo ello, por encima de la opnión de habitantes de los países, de sus representantes o políticos y de todo lo que haga falta, porque mandan ellos, los de la UE, los del despotismo ilustrado, y punto, chaval.

Grecia, Portugal y otros países lo estamos pasando mal, y qué hace la EU, dar recetas buenísimas que ellos no deben aplicar. Recordemos que los principales inventores de estos medicamentos están siendo los gobernantes alemanes (¿Ecoli?) y los franceses, quienes -ni de casualidad- aplicarían esto en sus tierras, pues se les echaría el pueblo encima. Pero mientras sea en otro sitio… ¿Véis por dónde empieza a ir esto, aunque me esté enrollando? Leer el resto de esta entrada »

Hace ya unos años, pocos, que empecé esta aventura de “blogear” o escribir lo segundo que se me ocurre. Entonces, empezando de una manera muy crítica que se ha mantenido, publiqué el artículo: “¿Cuándo volveré a creer en los políticos?“. Y creo que precisamente  es hora de recuperar esas reflexiones para todos aquéllos/as que se han incorporado tarde a la lectura de esta bitácora. O que de repente os lo encontráis.

Espero que os guste…

¿Cuándo volveré a creer en los políticos? (suponiendo que alguna vez lo haya hecho). No sé…

Tal vez si dejasen de hacer oposición trasnochada, es decir, si apoyasen lo que es mejor para nuestro país venga la propuesta de donde venga. Vamos, que si el partido contrario tiene una buena idea o quiere adoptar una medida que parece positiva y que posiblemente acabará con el problema para la que se crea, se le apoye y se apruebe esa idea. Dicho de otro modo, que los ciudadanos y nuestros problemas sean más importantes que “darse por culo unos a otros” o querer sacar dos votos más de los votantes retrógrados (sean del color que sean, que en todas las familias los hay).

Tal vez si aprovechasen para bajarse los sueldos de vez en cuando y, especialmente, cuando hay gente que lo pasa mal mes tras mes porque no le da ni para vivir con dignidad.

Tal vez si tratasen de poner por delante a los ciudadanos que les han hecho el favor de nombrarlos como representantes en lugar de mirar por las microempresas y multinacionales, pues… Si es fácil. Vamos a ver, tú multinacional del sector de la alimentación, o pagas más por el kilo de tomate al productor o lo vendes más barato en tus mercados y tiendas. Que eso se llama entrometerse en un mercado “libre”, pues sí, ¿y? Lo importante es que la gente pueda comprar tomates a un precio más moderado y real y que a los productores les merezca la pena cultivarlos (no vamos a ser sólo el lugar de vacaciones del resto de europeos; además el ladrillo de los hoteles no es comestible). Y así con todo aquello en que sacan demasiado tajada las grandes empresas, pues casi todas ellas además pertenecen a personas que ni siquiera viven en España, con lo que el beneficio final se va fuera.”

El resto, os lo enlazo…

Luchemos para que se responsabilicen de sus actos y mejoren su gestión,  penosa y muy intencionada. ¡Ánimo!

Bueno, un hombre puede cambiar un código por otro, pero no puede eliminar el hábito de la obediencia, ¿sabes?” (Ken Follet en “Papel Moneda“).

Esta frase ha sido rescatada de una conversación entre un empleado de banca que ha ordenado un cheque millonario sin fondos y un amigo. Quien delinque, el primero, intenta explicarle al segundo que sabía que no debía hacerlo, que sabía que era negativo, ilegal e incluso peligroso. Sin embargo, su hábito de obedecer al superior (en este caso su director de banco), le ha llevado a realizar esa acción. Una acción que podría costarle muy caro: su empleo como poco.

Y la pregunta es: ¿realmente somos así?; ¿aceptamos normalmente las órdenes porque nuestra educaicón nos empuja a ello?; ¿cuándo nos rebelamos ante ellas? Leer el resto de esta entrada »

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