Sí, el Estado, cualquier Estado, mantiene con la cabeza baja a sus ciudadanos. Alguna vez suelta una contrapartida o “guiño”, pero por cada uno, ¿cuántos golpes? Nuevos impuestos; nuevas leyes que sólo benefician a los de siempre; subvenciones o ayudas tan publicitadas como poco accesibles por las condicones que exigen; multas, papeleos…

Nosotros lo creamos y nosotros nos arrepentimos de haberlo hecho. La idea no era mala, pero…

Para entenderlo mejor: el maestro Eduarto Punset lo analiza con una mirada “histórica” en…

http://www.eduardpunset.es/blog/?p=137#more-137

Suerte, que la vamos a necesitar…

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