Haciéndome eco de un artículo que he encontrado en un periódico de tirada nacional, me duele -aunque no me sorprenda nada- reconocer que muchas de las enfermedades más mortales y graves que padecemos en las sociedades desarrolladas actualmente, son por los malos hábitos que tenemos, la mayoría de ellos debido al abuso de ciertos alimentos o sustancias. En los países pobres no tienen estos problemas de ricos, pues sólo pueden abusar del gran fantasma: el hambre. Y eso conlleva la muerte. Allí, resalta el artículo, lo más mortal son las enfermedades infecto-contagiosas.

Nosotros seguimos con nuestra sociedad de burgueses. Ésa que, por la crisis que atravesamos, parece llegar a su fin (no creo, es sólo un reajuste, aunque duro, eso sí) y tal vez conlleve algunas consecuencias positivas: menos colesterol, menos sobrepeso, menos moto de adolescente echando humo a las calles… Eso también es salud: menos contaminación por humos y por ruidos.

Os invito a leer el artículo (http://www.elmundo.es/elmundosalud/2008/07/15/biociencia/1216141122.html), en el que se nos comenta también que se repartirán guías en los colegios para que los profesionales puedan “enseñar” hábitos saludables. La propuesta está bien… Aunque en realidad se centra sobre todo en el problema “sanitario” en África y otras zonas deprimidas social y económicamente.

Anuncios