Se nos había metido el miedo en el cuerpo. Desgraciadamente nos hemos acostumbrado a ganar sin apenas sufrimiento y la memoria es muy débil, pues en los dos prmeros cuartos solemos carburar más lento, pero nadie -incluido un servidor- parece acordarse. Además, el susto chino del partido pasado y su fantasma, nos ponían a todos algo nerviosos.

España ha empezado el partido atenazada, miedosa, sin convicción. Sólo doce puntos en el primer cuarto y un sólo jugador que mirase aro y lo hiciera con acierto: de nuevo Pau Gasol, y también alguna jugada de méritod e Calderón. Con todo esto los alemanes tampoco estaban especialmente inspirados gracias a nuestra defensa, que es lo que nos mantiene realmente vivos en los partidos. Llegó el segundo cuarto y una ráfaga de buen juego espoleó a la selección. Canastas de Gasol, algún triple de Mumbrú (muy buen partido por su parte) y algún rodo de Ricky, nos hicieron volver a creer en nosotros mismos, en nuestro juego. Volvimos a jugar más alegre y dejamos de votar tanto para pasar más y buscar jugadas más fáciles.

Tras el descanso alguna pequeña pájara, pero ya habíamos cogido una renta cómoda -que no excesiva- de unos trece o quince puntos. Mumbrú seguía anotando, en ocasiones cuando parecía que los germanos se nos podían acercar, Pau Gasol también y despertó la muñeca de Garbajosa (¡por fin!). La defensa se intensificó más y la ventaja seguía tal cual.

En el último cuarto algún amago de reacción de Alemania. Algunas canastas de Navarro, que sigue sin estar a su nivel ni de lejos y al que machacan mucho a base de faltas que no le conceden los árbitros. Y el partido que cae de lado de los nuestros.

Lo más positivo: Mumbrú (tiros de tres), Garbajosa (con mayor confianza, forzando al contrario faltas en ataque y robando balones), algún destello de Navarro y Calderón; y los robos de Ricky y sus ganas. Y la entrega y la defensa de todos y cada uno, como siempre.

Lo negativo: la mala circulación de balón y que nuestra confizanza se ha visto mermada. Jugamos con cierto relajo. Espero que sea un espejismo y, ante las grandes citas, sepamos estar. Pero suele ser difícil despertar de un plácido sueño…

Es hora de dormir, pero os dejo el enlace de una crónica con estadísticas, por si queréis consultarla.

¡SUERTE!

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