¡Pero mira que nos gusta competir!, ¡y más entre nosotros!

El año 2016 una ciudad española será reconocida como Capital Cultural Europea. Una designación como ésta no es “moco de pavo”, pues a parte de pavonearte por ser nada menos que capital cultural, tiene otros beneficios. Así, recibes un montón de visitas durante ese año; organizas un hartazgo de eventos culturales en tu cuidad y para tus vecinos y visitantes; tu nombre queda unido por un cierto tiempo a la palabra cultura; recibes un sinfín de fondos para realizar todo esto y otras actuaciones en tu ciudad… Así, es normal que todos queramos que se celebre en nuestra casa. Por eso, españoles de los cuatro puntos cardinales están “luchando” por ganarse ese mérido. Hasta ahora se han contabilizado hasta quince candidatas. Una exageración.

Personalmente sigo este proceso con interés por encontrarse mi ciudad natal entre las candidatas a dicha capitalidad. Además, se trata de una de las que lleva más tiempo empeñada en ello. Para una capital de provincia tan pequeña como Cáceres, que te otorguen algo así, le cambia la cara; de ahi el empeño. Con escasos noventa mil habitantes; cada vez menos estudiantes universitarios; la construcción y el consumo parado (como en el resto de Europa, me temo); pero contantod con una ciudad monumental en la que recogerse y celebrar todo tipo de espectáculos y eventos culturales, sería un gran avance que fuésemos los elegidos. Aquí se sabe que el camino es duro. Se lleva mucho tiempo trabajando por ofrecer algunas propuestas culturales, por recoger exposiciones por doquier, por acercar el cine europeo y de autor a la población… Y todo ello, sí todo ello, para mí ya es un premio. Y lo es por algo tan simple como que he disfrutado de películas en una pantalla grande que, de otra manera, no habría visto ni de broma. He asistido a un buen número de conciertos: los de “compás de espera”, “irish fleadh”, “womad”, “música negra” … Podía haber disfrutado (la mayoría de las veces no lo he hecho, he de ser sincero) de un buen número de exposiciones de pinturas, fotografías, etc. Y todo esto ya es una recompensa para todos aquellos cacereños a los que no sólo nos gusta mirar el televisor, ir al concierto del grupo de moda, pasear por los parques, etc. Ya es un premio que la excusa del 2016 y ser Capital Europea de la Cultura haga que nuestros políticos apuesten algo más por la cultura.

No sé qué andan haciendo las demás ciudades. Tampoco las conozco todas y no sé qué ofrecen de por sí, sin ser honradas con este título tan suculento. Sí os puedo decir que a mí Granada me encanta, pues tienes un montón de propuestas culturales “públicas y privadas”, y la ciudad es preciosa; que Burgos es una ciudad con edificios dignos de ver, pero me parece que no se han tomado muchas molestias en organizar actos y eventos culturales; que Tenerife es una ciudad moderna (nada que ver con las anteriores) que trata de hacerse con un hueco en “lo cultural” con conciertos en su auditorio, festivales de música, algunas exposiciones… Y que seguro que todas y cada una ofrece algo interesante.

Así que ¡SUERTE PARA TODAS ELLAS! Para todas las capitales que quieren serlo culturales y para toda Europa. Que sea esto la excusa para que sus ciudadanos disfruten más y más de la cultura hasta que se decida “la gandora” y más allá en el tiempo. Y desear también que la cultura pueda ser accesible a todos en cualquier lugar, que la música, las artes, las conferencias, etc se celebren en todos los lugares, pues la cultura es lo único que nos puede hacer mejores y conseguir que entendamos al otro, sea del color, país, sexo o raza del que sea.

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