Por fin, y tras la excepción del primer choque ante Grecia, me ha gustado nuestra selección. Especialmente en defensa y rebotes y, también, en lo ofensivo. No porque nos “hayamos salido” en anotación, pues pasamos alguna “pájara”.

Aunque la facilidad conque nuestros jugadores resolvieron el partido puede sorprender, ya venía yo diciéndole a quien me quisiera escuchar que era el mejor cruce que nos podía caer. La razón ahora parece obvia: su juego excesivamente individual y nuestra concentración defensiva.

Ellos se basan simplemente en el talento individual de sus jugadores. No dan dos pases seguidos sin pararse a botar y rebotar la pelota contra el parqué, lo que facilita nuestra defensa. Se basan en entradas y fintas, romper la zona para dobalr, etc; pero ante una concentración en defensa tal como la que hoy han mantenido los españoles, eso no es suficiente. Hay que moverse y mover la pelota más rápido y estar más acertado en tiros exteriores (y libres). España, por su parte empezó el partido muy enchufada en todos los aspectos e imponiendo claramente su juego intarior sobre el de los croatas (algo que ya se suponía desde antes de comenzar que debería ocurrir). Cargamos mucho el juego sobre Pau Gasol y ahogamos a Croacia, con lo que las ventajas se situaron pronto en diez o más puntos.

El tiro exterior hoy sí parecía funcionar, y así ha sido exceptuando el caso del bueno de Carlos Jiménez que hizo una serie horrorosa desde 6,25 metros (¿cero aciertos de seis? ). Sobre todo parecen haberse recuperado para este apartado tan importante Garbajosa y Calderón.

Con todo ello y, a pesar del bache anotador del tercer cuarto, llegamos al cuarto final con una cómoda ventaja. Un triple croata pareció inquietarnos, sin embaro, apareció Rudy, quien con dos canastones consecutivos, devolvió la confianza a nuestro combinado y el miedo y la impotencia volvieron a teñir el banquillo croata. Antes y durante el acierto y la pelea de Felipe Reyes ayudaron a ampliar y mantener las distancias en el marcador. Este jugador va mejorando a ojos vista conforme avanza el torneo.

Desafortunado último minuto y medio, en que recortaron algo nuestra ventaja y victoria final.

Habrá que cuidar detalles como los “bajones” en anotación, la cierta dependiencia de Pau Gasol en el apartado ofensivo (otra ver referencia para los nuestros y rayando la perfección) y despistes finales que pueden complicarnos partidos casi decididos.

¡A seguir adelante! Y… ¡SUERTE!

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