Hoy he sufrido las imágenes de ver cómo a unas personas las arrancan de sus hogares. Casas en las que llevan viviendo más de treinta años y que han conocido, en algunos casos, más de una generación.

La Ley de Costas está clara. Lo que también está claro es que -como siempre- sólo se aplica para machacar al débil, mientras a otros… Hablo con conocimiento de causa, pues he vivido en Tenerife durante años (y Tenerife tiene costas y políticos). Y sucede lo de casi siempre mientras se derrumban y destruyen viviendas de gentes que llevan décadas viviendo en ellas y que no tienen otra posibilidad (o de lo contrario no seguirían en ellas), se otrogan licencias para construir edificios y hoteles prácticamente a pie de playa. De hecho en El Médano, donde quieren tirar un hotel del mismo nombre que es el más antiguo en el sur de la isla, se han acabado de construir hace uno o dos años viviendas en pleno paseo marítimo, a tres metros de la arena de la playa. ¿Por qué no se pararon esas y otras construcciones? Y, si no se les tuvo en cuenta la ley a los contructores y promotores de estos edificios, ¿por qué si se les aplica a personas que no tienen otra posibilidad de casa (derecho constitucional) y que llevan habitándolas décadas?

Como diría el archiconocido Bob Dylan, “la respuesta está en el aire”; es decir, todo el mundo lo sabe (aunque nadie lo denuncie).

¡Es una auténtica vergüenza! A ver si Europa actúa como debe y denuncia y multa a los politicuchos de turno que conciedieron esas licencias conociendo ya las leyes (en lugar de hurtarle su casa a los más necesitados).

Aquí os dejo la noticia resumida, con imágenes del desalojo “ilegal”.

(¡Cuidado con infringir alguna ley si no sois primos de “alguien”!).

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