ACTUALIZACIÓN.

Desgraciadamente, el trabajo en solitario de Bunbury que menos puede sorprender a sus seguidores y resto de escuchantes.

ARTÍCULO ORIGINAL.

No quería dar mi opinión sin escuchar antes bien el disco y sin haber analizado un poco las letras (eso de adelantarse se lo dejamos a los periodistas especializados, que necesitan ser los primeros en opinar sobre los nuevos discos). No quería precipitarme, ni tampoco pretendo alimentar debates sobre si Bunbury ha cometido “plagio” o no.

Así que, aunque a muchos de los que me conocen les haya resultado extraño mi silencio a cerca de este nuevo trabajo de Enrique Ortiz, ya estoy preparado para informaros del mismo y verter en estas líneas algunas reflexiones sobre el mismo.

Lo más reseñable es la tendencia que parece no tener fin en Bunbury a personalizar cada vez más sus canciones y, a la vez, de añadir temas muy críticos con la realidad social. En el primer caso se encuentran canciones como “El porqué de tus silencios” o “Hay muy poca gente”, las cuales hablan de experiencias personales que el autor valora de su manera particular (con frases “ocurrentes” y tipo sabiduría oriental o moraleja añeja). Muy propio de Bunbury. Entre las segundas están otras como “Irremediablemente cotidiano” o “Todos lo haremos mejor en el futuro”, que no se sabe si es una denuncia con cierta esperanza o un deseo lanzado con cierta sorna tras evaluar que es imposible cambiar el rumbo que toma la realidad.

También, como nos ha habituado el aragonés, cierra el disco con un tema tipo despedida con mensaje cargado de tristeza y despedida, como ya hiciera con “Al final” o “Canto el mismo dolor” en entregas anteriores.

Tal vez la primera canción (la de la polémica) sea precisamente la más prescindible de todas, pues repite el mensaje del tema “el aragonés errante”. Un amigo diría: “automasturbacion complaciente”.

Cuando le haya practicado más escuchas, os sigo comentando del enfermo (si merece la pena)…

Aquí podéis consultar la valoración que hacen en una web de su disco, de cada una de las nuevas composiciones bunburyanas, una a una. Le meten caña, pero… estando el mundo como está, ¿cómo no evaluarlo con cierta tristeza, desolación y mala leche? A mí me parece que reparte más de lo que llora, pero… son opiniones, ¿no?

También os dejo el enlace a su web, aunque sé que a quienes le gusta la música de Bunbury ya la tendrán entre sus “marcadores” (por si algien se suma a la “causa”). Así os informáis de conciertos, nuevos singles y videos…

Los extremeños tenemos una cita el próximo 18 de octubre en Mérida. Ah, por cierto, se me ha olvidado decir que para no haberlo escuchado mucho, el disco me gusta bastante (cuando lo haya rayado…), así que os recomiendo que tenga oportunidad de refugirarse en vuestros oídos.

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