Sí, parece que a veces necesitamos ese “extra” de soltura que te da el alcohol. De hecho un amigo me decía hace unos días que si hubiese estado más animado, lo mismo le habría echado cara para hablar con una joven.

Entonces, estamos de acuerdo en que consumir un poquito de alcohol nos anima. Creo que también lo está todo el mundo en que después, a la hora de “arrimarse”, puede jugarnos una mala pasada, ya que se habla del tema a menudo. Y he encontrado leyendo en un periódico, un artículo que nos da “cifras” de cómo afecta y a partir de qué ingesta de alcohol.

Conociendo a la gente lo poquito que la conozco, estoy casi seguro de que a muchos y muchas (que el artículo también habla de cómo afecta en lo sensitivo a “las niñas”) os interesará leerlo, así que aquí lo comparto.

Arrojando luz sobre “el alcohol y la cama”.

Disfrutad (leyendo o…).

¡Qué científico me he vuelto en este nuevo año!

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