Puede parecer evidente, pero es necesario que la ciencia arroje luz sobre lo que se intuye para que pase a ser real y veraz.

Estoy hablando de algo como que todos dejamos influirnos en nuestra opinión por la sociedad o nuestro grupo de referencia. Algo que, como dije en la primera línea, se intuía, pero está siendo demostrado ya. Un estudio llevado a cabo en la Radboud Universisty Nijmegen por Vasily Klucharev (que podéis consultar con más detalle en este artículo) afirma que es así, que nos dejamos “condicionar” o cuanto menos tener muy en cuenta hasta cambiar nuestra opinión a cerca de algo, por las opiniones del “resto de humanos”.

Bien sabido es que somos animales sociales, pero -bajo mi visión- más animales que sociales, puesto que el dejarse llevar por la mayoría no siempre es signo de lucidez, inteligencia, ni de acertar.  De hecho, sólo hay que asistir a un partido de fútbol y escuchar las barbaridades que se le gritan a los árbitros ante el aplauso generalizado por esta conducta; o, más allá, ver cómo personas desconocidas unas para otras, llevan a pelearse por algo como el deporte y arrastran a otros a esa misma conducta.

Pero hay más, que hoy apetece pensar y llegar a otra conclusiones que no se apuntan en el enlace. Sí más, ya que si las gente hace lo que hace Vicente, podríamos concluir lógicamente que si se nos informa de algo o se crea una corriente de opinión lo suficientemente publicitada, todos llegaríamos a aceptar y apoyar dicha opinión, por cobardía  enfrentarnos a la sociedad. Y ese mecanismo es el que se utiliza para que consumamos como lo hacemos, votemos como votamos, pensemos que un jugador es  mejor que otro, que una estética es más atractiva que otra, etcétera, etcétera, etcétera.

Al final, y como le decía a “mi Capitán” una noche hace poco, copa en mano, todo es cultural y si ahora aceptamos unas normas, valores, pensamientos y conductas no es por otra razón que porque son las que actualmente están de moda, o nos han sido impuestas como moda. Dentro de unos años serán otras, como lo fueron hace siglos, cuando por ejemplo a un epiléptico se le consideraba un endemoniado.

Sí, en ocasiones una simple lectura de un periódico nos lleva o pensamientos y conclusiones que van mucho más allá. Es lo positivo que tiene el ser humano; pero debe hacerlo solo, que si no se deja llevar por la corriente.

¡Buen fin de semana!

(A ver si ganan mis equipos de baloncesto, ¡..ño!)

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