A menudo en los medios de comunicación aparecen personajes públicos repitiendo unos y otros y una y otra vez expresines y palabras. Muchas de ellas siempre han estado vacías de sentido o nunca han enido un significado claro para quien las escuchaba. Otras, por desgracia, han perdido peso y significado por abusar de ellas y utilizartlas una y otra vez para no decir nada. Aquí os dejo algunas de ellas, de las que me he acordado últimamente o las que me están recordando últimamente esos personajes.

Estado de derecho. Nunca supe qué demonios podia significar, aunque lo intuyera. Se ha utilizado mucho unido a la defensa de los españoles respecto al terrorismo, sin embargo, su significado es una auténtica incógnita. Y los resultados de la actuación de nuestro Estado de Derecho frente a tan enorme  problema: un fracaso. Así que tal vez ese sea su sinónimo. Fracaso.

Diálogo social. Se habla de él cuando una empresa va a despedir a muchos trabajadores; cuando los sindicatos aparecen para defender nuestros derechos; y, en general, para que nuestros gobernantes y fuerzas vivas establezcan consversaciones entre ellos y tomen acuerdos convenciéndonos de que eso es lo que habríamos querido o elegido nosotros. Se parece mucho al Despotismo Ilustrado (pero con poca ilustración, cultura y demás) o a que yo quede con un colega y decida cómo decorar la casa de otro colega que no está presente. Maravillas de la Democracia.

Democracia. Y aquí está la susodicha. Es un término que debería indicar que los ciudadanos eligen a sus representantes para que éstos gobiernen por ellos teniendo en cuenta lo que el pueblo quiere. Actualmente no se parece en nada a esa idea sobre la que se fundó. Ahora los partidos deciden a quién debes votar y te sugieren quien será un buen gobernante entre los miembros de su club. Después eliges entre tanta diversidad de partidos y por ende de candidatos, pero ellos ya tienen su idea de qué quiere el pueblo: lo que a ellos les venga en gana. Ahora mismo la democracia es una utopía, pero no son sinónimos ni de lejos.

Compromiso. He dejado ésta palabra la última por su posible implicación personal. Antes los compromisos unían a las personas, ahora las personas se liberan de ellos en cuanto pueden, con lo que ya no hay compromisos. Pero sucede algo peor a nivel institucional y social: los compromisos actuales sólo los adquieren los ciudadanos con las macroemmpresas, ya sean gobiernos, administraciones, bancos, etcétera. Lo explico: cuando trabajas tú adquieres el compromiso de pagar tus impuestos y declarar lo que ganas y… Cuando pides un crédito a un banco o caja, adqueires el compromiso de pagar las cuotas mensualmente. Y así un montón de casos. Sin embargo, de estos para con nosotros no hay tal compromiso ya que, por el contrario, si pides ahora dinero a un banco dice que no puede dártelo amparándose en que no es seguro su reingreso. El gobierno y las administraciones, se olvidan de cumplir sus programas electorales y de cuidar a sus ciudadanos por encima de las grande empresas y mucho menos de cumplir la Constitución (derecho a trabajo digno, a hogar…). ¡Qué pena, no!? Se ha convertido en una relación de una sola dirección. Y no esperéis que mejore.

Por hoy ya está bien. Lo que sí os pediría es que si se os ocurre o escucháis alguna de esas otras palabras que tanto se oyen y que merecen estar en esta lista (con su análisis o no), incluidla,  o si queréis apuntar o modificar algo más de las que yo he apuntado, lo hagáis, la  con ganas y en cuanto os parezca. Estaré esperando…

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