Sigo vivo.

Algun@s de los asidu@s si no habéis estado muy atentos a lo aquí escrito, podías haber pensado que mi alma ya estaría libre de mi cuerpo. Pero, de momento, no es así.

Estuve de escapada, puente o como queráis llamarlo… Y ya he vuelto.


Y, ahora, a lo que vamos:

En ocasiones como la que acabé anoche mismo de vivir, tan pronto estás saludando como despidiéndote. Eso sí, me he vuelto para mi ciudad natal con la sensación de que aquellos a los que vi, sonríen y están bien. Algo que me hace a mí sentirme también bien.

Es importante recuperar buenas sensaciones y ver que todo marcha bien con gente a la que tienes cariño. Así es. Y así fue.

Por eso y, a pesar de anécdotas de “metro-madrí”, uno se despierta el día después contento y con buen sabor de boca.

Abrazos a tod@s.

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