Ya me tuve que coger mi cabreo de los domingos. Ése que se empeña en hacerme subir el Estu. Y, últimamente, más Brewer que cualquier otro protagonista de mi equipo.

Con una ventaja de siete puntos a menos de dos minutos del final el tipo se tira un triple tras agotar una posesión completa botando. Pierde balones… Hay que reconocerle al estadounidense que ha cambiado a este equipo, mucho más centrado desde que él llegó y se cambió la dinámica. Pero tira los partidos de una manera espectacular. Y es que de bases los colegiales andan mal. Ni Corey ni Granger son bases. Son escoltas reconvertidos y se nota. Otro que debería dar alguna explicación es el entrenador, Casimiro, que mantuvo a Wideman todo el segundo tiempo completo y en el último, a pesar de su buen trabajo, se le veía cansado y no llegó a dos balones. Uno de ellos nos habría ahorrado la temida prórroga.

De todos modos el espíritu de este equipo se lee en la cara de Suárez. Cuando los fuenlabreños se acercaron a cinco el gran Carlos se llevaba la toalla a la cabeza en un tiempo muerto, que fue como se quedó el equipo. Estudiantes había perdido de nuevo su referente ofensivo y su alma en el campo, Jasen, por una absurda e infantil falta. Y, otra verdad incuestionable, sin Pancho, el equipo pierde. Pierde el rumbo y los partidos. Así que…

De nada sirvió el buen partido de los estudiantiles. Su gran tercer cuarto ni su buena defensa sobre los exteriores del Fuenla (excelentes) durante buena parte del choque. La actitud de lucha. El saber jugar bien los minutos finales, sin locuras brewerianas y con jugadores que creen en sí mismos, les dio la victoria a los del sur de Madrid. Porque en el tiempo extra se sabía que nos iban a machacar y así lo hicieron en unos muy buenos primeros minutos. Después acertaron en los tiros libres y el Estudiantes a la desesperada no pudo con ellos.

Entre las valoraciones positivas mencionar lo de siempre, que nuestro Estu puede ganar a cualquiera. Y que ha entrado en esa dinámica ya antes y parece que también después de la Copa (o eso espero), pero que se hace “la picha un lío” sin Jasen y con Brewer comandando las operaciones. Por cierto, Rancik parece recuperado, aunque da una de cal y otra de arena. Lo de Carlos Suárez, su brega, su capcidad reboteadora y todo lo demás, es para quitarse el sombrero. Habría que construir el equipo alrededor de este jugador.

Negativo: un equipo sin cabeza puede perder envites ganados como el de esta mañana. No será que uno nunca ha dicho que la fórmula de dos bases en que ninguno lo son no suele funcionar; no será por eso. A ver si para la próxima temporada se plantean esta cuestión.

Otro tema negativo es la irregularidad del equipo, personalizada en Udrih (¡vaya partidito para olvidar, hermano!). Además de todo, esté o no acertado, lo que sí es cierto es que fuerza mucho y pierde demasiados balones.

Desgraciadamente hoy Iturbe no estuvo acertado en los triples, sino tampoco se habría llegado a la (maldita) prórroga.

Estoy cansado y no quiero enfadarme. Sólo desearle suerte a mi equipo (o regalarles un bote de calmantes para los últimos cuartos) y para los fuenlabreños.

Crónica periodística y estadísticas.

P.D.: ¿Por qué los de Telemadrid van descaradamente a favor de estos últimos? Lo de ir con el Real Madrid ya se sabe, ¡pero esto? Parecía que el único equipo que jugaba era el de Fuenlabrada, como si Estudiantes fueran extranjeros o algo. No sé. Habrá que ver contra el Barça con quién van.

Hoy podíamos haber dejado prácticamente sentenciado el descenso,con tres victorias de ventaja sobre el mejor de los candidatos a dejar la categoría. Habrá que esperar… El “playoff”: un sueño demasiado lejano.

Atentos al porqué de la derrota del Madrid en Bilbao: ¡¡¡Markota!!!! (en “videoclip”).

Abrazos a todos los amantes del baloncesto. Incluso para Brewer, Udrih y Casimiro.

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