De pequeño y no tan pequeño, me hizo desternillarme y no apartar los ojos de la pantalla mientras repartía mamporros de una manera tan poco veraz y con un sonido tan exagerado a cada tortazo. Las “coreografías” de las peleas eran chulísimas, poniendo a perseguirse y golpearse a un montón de actores, y a utilizar todo tipo de objetos para ello. Eran otros tiempos, en los que la violencia y la agresividad saltaban a la pantalla enmascaradas, en lugar de hacerlo de una manera tan realista que incluso nos mancha de sangre a los espectadores. Pero ése es otro tema…

A lo que vamos, Terence Hill, actor, mamporrero virtual y comediante italiano sigue mostrando sus ojos azules y su sonrisa de pícaro en el cine y la televisión, a sus bien llevados setenta años. Y desde aquí, queríamos recordar con todo el cariño los buenos momentos que nos hizo pasar este “rufián”, casi siempre acompañado por Bud Spencer, y haceros recordar durante los instantes que dure vuestra lectura de estas líneas, las carcajadas y sonrisas que nos provocaba tan insigne actor.

Un brindis por ti, Terence…

Un clip de una de sus películas, en las que se lían a tortazos en un billar…

Y unos enlaces por si os interesa más el tema…

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