LA VALORACIÓN DE UN GRAN PARTIDO.

Cáceres realizó anoche un partido enorme en cuanto a entrega, lucha, acierto y gestión de recursos. Dominó todo el encuentro, hasta que los tinerfeños empataron a falta de poco más de un segundo. Fue un partido épico para los cacereños, con un final poco justo, pero emocionante e incierto hasta los últimos segundos de la segunda prórroga (¡tela!).

A pesar del enorme partido de los extremeños, en el último cuarto quisieron gestionar su renta que se movía alrededor de los doce puntos. Ése fue el primer error de los nuestros (colectivo). Tenerife comenzó a acertar un triple tras otro y el partido se empezó a apretar. Algunos, yo el primero, nos felicitábamos cuando Guaita conseguía el punto setenta y nueve, pero desde ahí el Cáceres no volvió a anotar y su renta, de escasos puntos se vio igualada tras una jugada desafortunada de Poves. El escolta lanzó (con dos arriba) cuando restaban siete segundos de partido y cinco de posesión para los cacereños. Su triple rebotó en el aro, salió despedido y fue palmeado por uno de Tenerife para que su compañero anotara el empate y dejase prácticamente sin tiempo al Cáceres para lanzar.

La primera prórroga empezó muy mal para los nuestros, pero un triple de Ruikis nos dejaba dos por debajo y encendía de nuevo la esperanza. El pundonor y entrega del equipo consiguió el milagro, junto con un canastón en entrada de Bellas. Habría cinco minutos más.

Ahora Cáceres empezó mejor. Incluso, merced a los tiros libres (que fueron la ruleta del partido y desde donde se fallaron bastantes) se puso con ventaja de tres. Posesión para Cáceres y, de nuevo las prisas, se malogró. Brown se jugó una entrada muy complicada y en la transición Carrol -ascertadísimo- acertó con un nuevo triple. Entonces Tenerife, con más jugadores en plantilla y más frecos, supo gestionar el tiempo y atacar con más acierto. Anotó una canasta más y ganó el partido. Y eso a pesar de que Cáceres contó con dos o tres lanzamientos triples en la útlima posesión, pero… ya sabéis que no entraron. Cage pudo consagrarse. Sus tiros no se lo concedieron.

A pesar de todo, y por todo, FELCITAR AL EQUIPO de nuestra ciudad por su despliegue físico; sus ganas; su lucha contra las adversidades; su espíritu; su no darse por vencidos; e innumerables méritos más. Nunca vi en directo un partido en que un equipo luchase tanto hasta desfondarse. Éste es el camino. El único que nos queda, ya que las lesiones y problemas no nos dejan otro.

Y algo más, éste es mi equipo, porque se lo merece y se lo ganan en el  parqué: mi respeto y el de cualqluiera que se acerque al multiusos.

A veces, ganar o  perder, no es lo más importante. Sentirse orgulloso también.

Gracias, Cáceres.

(Sigo afirmando que han sido y son la mejor inversión en ocio que he hecho este año).

Las estadísticas: más frías que nunca.

Antes de la crónica…

Ayer vivimos en el multiusos todo un espectáculo, en el que tal vez visto al completo y teniendo en cuenta las circunstancias, no salió vencedor quien más lo mereció.

Algunos detalles más y mis impresiones quedarán aquí registradas dentro de unas horas.

Lo que sí os adelanto es que es un orgullo comprobar que nuestra plantilla (incluido técnicos o gracias también a ellos) se ha contagiado del espíritu espartano del gran Angulo Espinosa. Gracias, Lucio.

 

¡Hasta luego!

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