Ya nos hemos posicionado varias veces en este blog en la máxima de que “el camino a la Igualdad es la propia Igualdad”. Ahora nos vienen a contar algún que otro político que, para compensar las desigualdades históricas de la enseñanza, aprendizaje y uso de la lengua catalana, se prioriza en la actualidad que todo eso que acabo de nombrar se realice en su mayor parte en catalán.

Además de que uno no entienda que nos enfrenten a unos españoles con otros por el hecho de que en algunas zonas tengan mayor riqueza idiomática al contar con dos lenguas propias, empieza a ser menos entendible y mucho más evidente que  se está faltando al derecho de muchas personas que quieren vivir o trabajar en alguna de esas Comunidades Autónomas, en este caso, Cataluña.

Así, como todos podemos comprender fácilmente, si un ciudadano español se quiere expresar en cualquiera de las dos lenguas que sean oficiales en uno de estos territorios bilingües, no se debe cercenar esa posibilidad, pues se está atentando contra la libertad idiomática de esa persona y contra su derecho a comunicarse con el resto.

La solución en el caso de “la escuela” sería que cada cual hablase, contestase a una pregunta o examen, escribiese, etcétera en catalán o español indistintamente, ya que ambas lenguas son válidas allí, y que no se hiciese primar a una sobre otra. Otra opción, mucho más costosa económicamente y algo segragadora, sería que cada asignatura se impartiese en cada una de las lenguas oficiales y que los padres y madres amtriculasen en un aula u otro a su hij@. Pero, como decimos,  esta “solución” no parece muy acertada.

Todo lo que hemos venido hablando trata de la enseñanza, los colegios, institutos… pero, ¿y la vida normal? ¿O la laboral? ¿Por qué un habitante español no puede presenrtarse a unas  oposiciones en Cataluña redactando el examen en español, una lengua tan oficial en esa región como el catalán? Este tema daría para mucho más, como el de las señalizaciones de las calles, los documentos oficiales y demás, pero no quiero ahondar en él, sino sólo recordaroslo y dejarlo como otros detalles más que se deberían corregir como búsqueda de una “igualdad para con los idiomas” en Cataluña.

Todo este artículo viene a responder al Responsable de Política Lingüística de la Generalitat, quien se jacta de esta irregularidad e incluso la promociona con sus actuaciones y la publicita en actos públicos, como queda recogido en este artículo de un periódico nacional. Señor Bernat Joan i Marí, si estuviésemos en el caso contrario (promoción del español frente a la lengua catalana) usted no permitiría estas irregularidades, que lo son, ni que se apartase de la vida habitual y pública de sus habitantes el uso de uno de los idiomas oficiales. Y, sin ambargo, el resto de españoles asumimos con total normalidad el uso de palabras como Generalitat y muchas otras cuando nuestra obligación no es tal, e  intantamos pronunciar con cierta corrección los nombres de pila en catalán, por pura educación. Por educación y porque la cultura no ocupa lugar, aunque ustedes entienden que si es en español, debe de ocupar muchísimo en la cabeza de sus vecinos.

En una Europa que intenta caminar hacia la unión y la cultura común, no podemos estar peleándonos entre nosotros, si no que debemos enorgullecernos de nuestras características comunes y de lo que nos hacen diferentes y nos otorgan una identidad complementaria, que no contraria, a la del resto de pueblos europeos. Tal vez el exceso de celo en el trato a la riqueza cultural y lingüística con el que se quiso redactar la Constitución de 1.978 nos esté llevando a este tipo de situaciones, en el que unos idiomas entran en conflicto con otros. Tal vez sea la hora de que alguien realmente vigile este hecho y explique realmente cuáles son las reglas para todos; sin detenerse en evaluar los votos que gana y pierde por ser árbitro: su obligación, por otro lado.

Supongo que mi postura también queda clara, tanto como la de este colegio que obliga a hablar catalán en los recreos, con lo que prohíbe el uso del español en los mismos. ¿Tal vez no conozcan el significado de la palabra recreo? Y una duda, ¿si un emigrante no hispano ni catalanohablante se expresa en su lengua originaria, también está incurriendo en una falta; se le prohíbe el uso de su lengua materna? Si ya os decía yo que esto se nos está escapando de las manos. ¡A ver dónde acaba!

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