A ver si os creíais que este trío era así porque sí. ¡Qué va, ser humano! Si todo esto surge por el viento kalambakero de Meteora, que los dejó un poco “sonaos”. Sonaos pero con “superpoderes”, claro. (Todo lo malo tiene su parte………… regular).

Y como este tema tiene que quedar claro, y es muy muy serio, vamos a clasificar este tipo de capacidades especiales en dos: físicas y mentales.

Empecemos…

Físicas: he de decir que éstas serán más evidentes cuando se publique el artículo referido a “cómo preparan sus misiones”, así que hoy sólo os adelanto algo. Estos “seres” azuzados y originarios por el viento de Kalambaka -como ya dije- son capaces de: realizar escaladas imposibles; no sufrir vértigo (¡¡menudo súperpoder, eh, abuela!! tú que te mareas subida en una silla);dar volteretas sin sentido ninguno y sin ningún fin (¡a saber!); hacer el “pinopuente” sin manos; ver más allá de las nubes; volar en un 1.000cc; coger las curvas rectas; y un sinfín de payasadas más. La visión nocturna especial después de no-sé-cuantas birrazas y algunos vinos retsinosos, no sé si es una capacidad física o mental. La del aguante alcohólico, sí, es física.

Mentales (aquí hay para un libro). Vamos a atender a cada uno de estos “kalambakas”, porque éstas no están tan compartidas.

  • El Legionario Cristiano (no confundir con “cruzado”, que eso es de otra época; tampoco confundir con alguien muy creyente, lo de cristiano viene de otra “astilla”). No parpadear durante horas; enfadarse hasta con las farolas; ver la carretera a velocidades de vértigo (pero ¡como no tienen..!); tener un radar no propio de este mundo para localizar kalambakeras; despertarse para que le cuentes la historia del topo de “tierrarriba” después de una jornada de largos paseos y vastas borrach…; mover las hierbajas y las ramas de los árboles anexos a la carretera sin tocarlos; hipnotizarte con la perilla; mimetizarse con el ambiente natural, sonoro o lo que se le ponga por delante.
  • El Hombre Araña de Meteora puede… sinmultanear charlas hasta en cuatro idiomas a la vez (son más las lenguas, pero como sólo sé contar hasta cuatro… Es momento de explicar que por cada poder mental que se te asigna, te quitan en prenda parte de una capacidad básica. Y contar no sirve para tanto). Otro, que me voy… Hablar con insectos. Tejer jerseles de lana con una sola mano mientras ve la “championligui”. Cagarse en los pantalones en un cochecino a más de 150 kms/h y que no huela a “zucutú” (¿física o mental? Opinad). Manterner silencio. Leer pensamientos tan complicados como: “¡Coño, tú con esa muchacha no sólo quieres hablar!”. Y cientos de poderes más que yo no comprendo (es que mis capacidades ya eran pocas y como me las mermaron para…)
  • El grecogitano (destacan…): charlar desenfadadamente con mamíferos (hasta ahora topos de “tierrarriba”, tejones, human@s, tomos berlinélibus, marujas assessinabus, peces sin agallas y jabalíes amaestrados que hablen inglés); y el hombre araña con insectívoros); contar hasta cuatro cuatro veces cuatro no sé cuatras veces; partirse la caja sin motivo aparente tras cada sorbo de retsina blanco; comunicarse en algunos idiomas con tan sólo tres palabras y dos frases tipo “dónde está la akrópolis” (como si hubiera una en cada pueblo); pedir cerveza en al menos seis idiomas (según las que ya lleve encima); señalar la comida en una tienda o ultramarinos y comérsela después sin saber lo que ha comprado; decir “playa” en seis idiomas (nunca en el adecuado); meterse a la concurrencia en el bolsillo recitando la alineación de Grecia (¡oé!) campeona de la Eurocopa de Portugal, que no es de Portugal, que es de Grecia, que marcó Charisteas (léase Jaristeas o Ramiro, en traducción directa al español). Y tres o cuatro tontás más (enrrollarse como una persiana, por ejemplo, inintrerrumpidamente durante líneas y líneas…).

Bien, ya más o menos os podéis ir haciendo a la idea de cómo son las aventuras de esta gente. No diréis que no he explicado con detalle esto de los poderes.

¡Hasta otra!

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