Como ejemplo claro de esto que quiero explicar tomaremos “las cervezas”. Las cervezas y el útlimo caso que me hizo enfadar: “las cervezas en Grecia” (hay otros dolorosos, como en Tenerife, pero en el país helénico era para llorar).

Vamos allá…

En cada lugar del mundo al que vayas (o que haya estado yo) tienen sus propais marcas de cerveza (Dorada y Reina en Tenerife; Tropical en Las Palmas; Mithos en Grecia; miles en Alemania, según la localidad). Sin embargo, se está extendiendo el sustituir estas cervezas digamos “del país” por marcas venidas de fuera de no mejor calidad. Supongo que la razón es pura “estética” o “queres parecer especiales”, algo complicado si consumes lo mismo que todo el mundo, incluído tus padres.

El ejemplo griego es el siguiente: Heinieken, Amstel y otras se están comiendo a la mejor de las birras helenas, MIthos. Y, perdóneneme ustedes, pero siempre será mejor la bebida del propio lugar que la traída de fuera o fabricada bajo el modo de hacerla fuera. “Donde fueres bebe lo que tienen (de siempre)” sería mi máxima. Pero… por razones de parecer más modernos, más “guays” (¡qué palabra tan carca), más cools o vete a saber, los griegos te ofrecen en muchos de su bares y consumen en esos mismos establecimientos cervezas que resultan demasiado conocidas, internacionales de sabor y menores, en realidad, a la que les es propia.

Como decía, eso mismo ocurre en Tenerife, donde Heineken es consumida por muchos en detrimento de la Dorada de siempre o la -algo más nueva- Reina. ¿Y sabéis qué? Que para mí cualquiera de las nombradas tiene mucho mejor sabor. Y yéndome por las ramas de la manzana, defiendo que como la sidra, nada sabe igual cuando sale del puerto. A buen entendedor…

Eso sí, para gustos colores, eh, que aquí no se obliga nadie, simplemente se dejan opiniones.

Otro día hablaremos de cómo Alpha le está ganando también terreno a MIthos en la misma Grecia. Su historia es tan fácil de entender como la de los BETA contra los VHS: cuestión de “márketin”.

Ciao, amiguit@s.

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