Hace no tanto, más bien poco, me han incluido en un selecto club. Selecto, que no famoso. Un club especial en el que hay muy pocos miembros. Un club que tiene forma de bote. De bote transparente, creo.

La verdad es que me ha hecho mucha ilusión, aunque no me he enterado muy bien de las contraprestaciones que me tocan. Creo que tengo que bailar o aprender a tocar la trompeta. O eso me pareció entender.

 

El caso es que me sentí orgulloso de mí mismo (a pesar de la nula repercusión en el resto del mundo). Y me sentí muy bien por quien me nombró socio de ese club (una persona estupenda).

Por cierto, ¿cómo era el nombre del club?

¡¡¡Coño, me acaban de recordar que era un saco, no un bote!!!

Anuncios