Anoche, en una conversación con mis padres me hice con algunos detalles de cómo vine al mundo (no de cómo fui encargado, que suele ser menos original).

Estaba viendo un directo de Nana Mouskouri en Atenas del año… a saber. Y mi padre me habla de Demis Roussos. Yo ni recordaba si ese señor cantaba o era actor. El caso es que me cuenta a continuación mi madre que “cuando yo nací” estaba cantnado este griego en tve. ¡Rediós, lo que me hacía falta!

Ahora lo explico mejor. Eran las doce aproximadamente de la noche del cinco de mayo del último año constitucional. Mi madre tendría ya una barriga descomunal. Y el gran Demis cantaba. Y yotcon ganas de salir, no sé si a aplaudir o a qué. Empiezan las contracciones y me llevan al hospital metidito en la barriga de mi mamá.

Poco más de dos horas después había nacido ya, según mi madre traía prisas.

Quienes me conocen personalmente saben que estos datos revelan un montón de casualidades que podría “explotar”. Se explicarían una enorme cantidad de chorradas que tengo en la cabeza. Pero por hoy lo vamos a dejar. Y nos vamos a despedir el bueno de Demis y yo con una canción interpretada con él (yo voy mejor para la sequía).

Por cierto, dejad pasar unos años, pero mi parecido con mi padre espiritual puede llegar al nivel de mi parecido con mi padre biológico.

 

P.D. kalamnakera: desde esas mismas rocas estuve a puntito de resbalarme en la última visita a Atenas. 

 

Gracias por animarme a ver el mundo, Demis.

Y otra de propina. ¿Soy yo o cuerpo y voz no pueden ir juntos?

 

Seguiremos investigando.

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