Como bien decía JLJ en un comentario que dejó en el primer capítulo de esta serie rememoradora, de aquellas aguas llegaron estos lodos. Vamos, que de Enrique y Ana bebe parte del panorama musical popero actual (aunque no todo, gracias a…).

Y, claro está, antes de “refinar” algo mi gusto, me puse hasta atrás de propuestas “petit-suise” a eso de los ocho o diez añitos,  y de otras músicas algo más interesantes aunque también facilonas.

Empecemos por Hombres-G, mi grupo más influyente de aquellos años y al que peor le ha sentado el paso del tiempo. No es que uno reniegue de haberlos escuchado o de su primer cassette comprado llevase su música, sino que simplemente, escuchando ahora sus canciones pues… Y eso que en “La Cordobesa” -ya más creciditos- nos despedían muchas noches con el sufre mamón y nos volvíamos locos; pero un tema es la fiesta y otro escuchar música realmente.

Os dejo un par de temas, obviando su archiconocido mamoneo. Que los disfrutéis…

Venecia” es uno de los pocos que me sigue gustando. “Las chicas cocodrilo“… no he conocido muchas (en directo y con la letra subtitulada, el tema no las niñas).

 

Pasemos a otro grupo y ¡cuidadito, que aquí viene una sorpresa!: Olé, olé. Creo que mi hermana compró algún cassette suyo por la misma época. Y ahí estaban, en casa sonando cada dos por tres. No me llegaron tanto, pero tienen aquí su huequito por haber ocupado espacios musicales en casa mientras jugaba con los playmobiles (coño, los “clics”).

He encontrado esta magnífica actuación (tal vez su primera aparición en la tv, como afirma el título) de uno de sus clásicos que había conseguido olvidar. Marta Sánchez ha mejorado su propuesta con el correr de los años, aunque a decir verdad no sustancialmente.

Lily Marlen“… (al lorito el vestuario y coreografía de la dama).

 

Más grupos sonaban en ese mi piso de Trajano. Mi madre era más española, con sus pequeños flamenqueos y similares (la Pantoja, la Jurado) y cantantes como Julio Iglesias, Juan Pardo y otros de canción ligera. También escuchábamos grupos como La Guardia, a los que guardo cariño y otros que nos fueron llegando a través de las ondas.

 Mi hermanita, por su parte, consiguió un disco que de veras me encantó, el “Ai Dalai” de Mecano. Lo escuchaba una y otra vez y disfrutaba como un enano (que lo era). Y recupero para vosotros un tema que me sigue gustando y… con vosotros:

Una rosa” (éste nos lo ponían en el “Siroco”; gracias). 

Por último una nueva sorpresa: Eros Ramazzotti. el cantante italiano campaba también a sus anchas por casa. Y me sabía varias de sus canciones. Eran letras positivas unas, otras implicadas más, pero todas muy melodiosas y con letras fáciles pero “rojas”. Siempre he sido un enamoradizo empedernido y… así nos va. A lo que estábamos, el italiano ahora canoso con ustedes…

 

Si realmente fuese suficiente que sólo con un par de canciones se solucionase todo…

 

En el próximo capítulo… Llegan el rock y los extranjeros.

 

¡Viva la música!

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