Recuerdo de este inglés cómo accedía al campo, al Nou Camp, con los ojos brillantitos, risueño y feliz como un niño el día de reyes. Parecía que era  como un sueño para él. Un sueño reducido a ese instante.

También recuerdo cómo le quería hacer entender a Ronaldo, con clara gesticulación, que si le daban una patada en el área se dejase caer.

Era él: Bobby Robson. Un tipo simpático al que le costaba hablar en español. Un tipo que paseaba por el césped disfrutando. Un tipo que sólo estuvo un año en El F.C.B., pero que se ganó los corazones de muchos aficionados.

 

Se ha ido…

¡Suerte allá donde estés!

 

P.D.: para quienes no le conocierais os dejo un par de enlaces. Noticia y biografía.

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