Mañana mismo, a horas tempranas, estaré subido en un avión que surcará el azul y…

Vamos, que me voy de viaje. Con mis múltiples personalidades, aunque espero que sólo se monten en el pájaro las mejores. 

El caso es que estaré casi una quincena fuera, lo que no quiere decir que “la casa” se quede sin rumbo (que nunca lo ha tenito), ya que hay ya artículos programados para su publicación y que -además- intentaré llevar un seguimiento de la bitácora y añadir lo que quiera compartir en tiempo presente.

 

(Si consigo fotos que merezcan la pena, no por el paisaje sino por mis manos, escribiré un “post” sobre mi destino).

¡Qué ganas de viajar!

Anuncios