Ahora que comienza esta dura actividad para miles de superhéroes, que es lo que son los verdaderos opositores, y que queda lejos la siguiente (o no), o aunque sólo sea porque el nuevo curso anda cerca, me parece un momento adecuado para publicar este artículo que tengo en la mente desde hace unos meses.

Las características propias de la tarea que se le encomienda a todo buen opositor (y opositora, yoe) pueden conventirse en un problema físico si no se toman unas mínimas medidas. Como uno ya ha pasado por ello y quiere el bien para el común de los humanos, que no para todos, se me ocurrió “aconsejar” o sugerir algunas prácticas que pueden ser muy útiles a nuestra salud, sobre todo a su apartado físico o músculo-esquelético (permitidme que yo mismo me ría).

 

Pasar muchas horas sentado en una misma postura puede lograr que nuestro aparato locomotor sufra dolencias. En mi caso a las pocas  semanas de empezar en serio con la tarea opositora, comenzaron los dolores de rodilla. Y duraron aún algún mes más. Después, remitieron. Evidentemente, cuando desaparece el dolor uno cree que ya está sanado, pero no siempre es así.

Si habéis practicado algún deporte y, de repente o de manera paulatina, lo abandonáis, podéis tener problemas al retomarlo, pues -aunque los músculos pueden conseguir o recuperar la resistencia de antaño y su fuerza- las articulaciones son más “complicadas” y ahí empiezan los problemas.

En mi caso particular, nunca me habían dolido las rodillas de veras hasta entonces. Y no volvieron a dolerme hasta que no reanudé la actividad deportiva.

Esto que viene a afirmar: no dejéis a un lado totalmente la actividad física durante vuestro periodo de oposición. Mi consejo es que, además de las salidas a las academias y de algún día que os toméis de descanso y demás, intentéis caminar a diario un mínimo de tiempo (treinta minutos estaría bien). Si es posbile, practicad carrera o bicileta. Y quien se atreva a nadar o a seguir con algún deporte, ¡bárbaro!

¿Qué ocurre? Que si realmente nos centramos en la oposición, como es lo más recomendable, empezamos a dejar estos pequeños hábitos y su abandono nos conduce a una debilidad articular que después, cuando queramos volver a nuestra actividad anterior o -más aún- si pretendemos volver a practicar deporte, nos va a dañar y van a surgir problemas físicos.

Para mí estuvo muy claro: el primer año postoposición me lesioné dos veces el tobillo izquierdo. Después le llegó el turno al derecho, que nunca antes me lo había torcido. Poco a poco fueron apareciendo dolores en rodillas y en la zona lumbar (por malos hábitos posturales también). Finalmente el tobillo siniestro voló: rotura parcial de ligamentos para celebrar la Navidad. Y ahora la rodilla derecha (y estamos esperando a que se pronuncie la izquierda) se ha ido de vacaciones y no sabemos cuándo volverá.

 

Como ya dije al principio se trata de ayudar a quienes vayan a entrar en una dinámica diaria de más de siete horas sentado y falta de ejercicio físico, sobre todo si pretenden volver a dichas prácticas físicas o deportivas. Mi caso no tiene porqué tomarse como ejemplo, pero cualqueir médico podrá deciros que si dejáis de cuidaros en ese plano y después tratáis de volver por vuestros fueros como si nada, tendréis problemas.

A quienes estén muy interesados les recoendaría igualmente que se buscasen algunos ejercicios o tabla para realizar en casa durante la oposición. Incluso les puede servir para esas desconexiones que se necesitan después de varias horas estudiando. Y matariais dos pájaros de un tiro.

 

Un fuerte abrazo y suerte.

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