Vamos a empezar por la valoración más positiva que se me ocurre, ya que ha sido duro ver jugar a nuestra selección de baloncesto estos últimos días, y porque me apetece ser así en este momento.

Sí, España ha jugado muy por debajo de su nivel en estos partidos, por lo menos del nivel al que estábamos habituados, pero ha vencido los dos partidos que ha tenido apretados al final. De seguir así, ganando in extremis el resto, seremos campeones.

Ahora vamos a algunos detalles  que parten de una realidad más evidente y que preocupan bastante (por lo menos a mí).

En primer lugar, he de decir que nuestra selección juega sin base. Lo más parecido es Raúl López, y parece ser el que cuenta con menos confianza del técnico. La baja de José M. Caladerón ha dejado un hueco importante que nadie habría pensado que iba a costar tanto tapar. Rubio, Riky, no es base, por mucho que nos empeñemos. Necesita irse de su par para generar juego y su cabeza anda siempre en las ensoñaciones del “jogo bonito”, llenando su juego de imprecisiones y pérdidas. Cabezas nunca ha sido un distribuidor de juego. Calderón era la templanza y la cabeza fría que necesitábamos, ahora hay que tirar de otros detalles. Y defensivametne es muy superior a “sus sustitutos”.

En segundo término, hay que señalar la enorme ansiedad que maneja a los jugadores en ciertas fases de los partidos. Por suerte, en los dos últimos hemos jugado los minutos decisivos para aquellos que mejor entienden el juego, mejor dominan los nervios y más acostumbrados están a tener esa responsabilidad. ¿Siempre hemos actuado así? No, siempre no, esta tarde, ante Eslovenia, hemos caído en el error de permitirle a Rudy Fernández tomar el mando en un par de ataques al final del choque. Para desgracia de todos, ha vuelto a demostrar que no está maduro para eso (¿algún día le llegará?). Con lo fácil que es darle la pelota a Navarro y que anote o, al menos, saque una faltita y sume dos libres más.

La defensa es el tercer comentario. Ha mejorado mucho, especialmente contra Eslovenia, aunque a ratos, y en el primer cuarto contra Gran Bretaña (más fácil). Al menos hoy se ha visto la vuelta a la garra, que también gana partidos (¿recuerdan el rebote ante Argentina?, ¿o esos balones que punteaba Jiménez?). En ese aspecto han destacado Pau Gasol y Felipe Reyes, lucahndo todos los rebotes, más al final. Hay que seguir mejorando esta defensa, algo tan importante que te hace luchar por las victorias. 

El equipo va a más, poco a poco eso sí, pero se ve que es así. Hoy de no haber sido por los despistes en la entrega del balón (dos pérdidas consecutivas) y por algunas prisas por cerrar el partido, no habríamos llegado ni desde lejos a disputar una prórroga. Hay que mantener la concentración y no dar vida a los rivales con nuestros propios fallos.

También cabe decir que para los próximos encuentros recuperaremos jugadores. Garbajosa debe aportar dentro, pues es el único interior que provoca en las defensas contrarias la necesidad de salir un pivot a defender el perímetro. Rudy esperemos que se recupere del todo.

Algo que no acabo de entender es la decisión de Sergio Scariolo de jugar con un equipo tan bajo, de regalar la posición de alero al rival. Evidentemente, algún beneficio deja, pues nuestros jugadores suelen ser más rápidos que su “tres”, pero… Además, me gustaría destacar la buena actuación de Claver ante Gran Bretaña, leyendo muy bien el juego, reboteando y anotando desde distintas posiciones, por lo que se entiende aún peor que no haya jugado contra los eslovenos.

Otro pequeño apunte: al ser las rotaciones más largas, la intensidad defensiva del equipo se está viendo mermada. Aunque ya dije anteiormente que se va a más en este aspecto del juego, bien es cierto que los cambios (acertados) allanarían aún más esta labor tan física. Otro aspecto defensivo que se podría corregir es que cuando Navarro coincida con Rubio, sea el primero quien defienda al base contrario ya que Riky defiende mucho mejor y aporta más leyendo las líneas de pase que tratando de anular al base con balón.

 

Como veis son muchas “nimiedades” las que se deen mejorar, pero hay tiempo y el cambio de actitud parece haberse dado ya, que es lo más importante y -a veces- difícil. Estamos volviendo al buen camino. Ahora Scariolo tiene que aprovechar la oportunidad para convencer y corregir a sus jugadores, y ellos escucharle.

 

¡Mucha suerte! Y a por todas, que aún creemos en vosotros (¡¡SIEMPRE!!)

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