Quienes estáis siguiendo el Eurobasket ya habréis percibido el cambio que se ha operado en nuestro equipo nacional.

Hemos vuelto a nuestro juego y parecemos más fuertes incluso que antes.

Tras recuperar la defensa todo ha mejorado a ojos vista y el equipo, a pesar de la falta de un director de juego claro, vuelve a ser el de antes, a agregar nuevas amenazas y a recuperar confianza y automatismos.

La lección de anoche ante Francia fue evidente, pero no nos debe relajar sino seguir marcando el camino, el de la defensa, la implicación, el esfuerzo, jugar a lo fácil y -finalmente- acertar. Porque con la calidad de estos jugadores, sólo cabe acertar.

Estamos en disposición de conseguir nuestra primera medalla de oro europea, pero nos quedan dos escollos. No hay que caer en las prisas. Paso a paso llegaremos… Los siguientes, turcos o griegos: dos huesos.

Suerte y a por la victoria.

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