Ante el aluvión de peticiones y sugerencias (¡jajajaja y ja!) y teniendo muy en cuenta que lo que vais a ver merece mucho la pena, no me ha quedado más remedio que mostraros la magia paisajística de Lanzarote a través de las imágenes que acompañan a estas letras.
Debéis tener en cuenta que la selección ha resultado harto complicada no sólo por el componente injusto implícito en esta tarea de deshechar preciosas fotografías, sino también por la dificultad evidente de escoger sólo aquellas instantáneas en que las personas que visitamos tan bella isla no aparecemos haciendo el bobo.

Así, quien quiera vernos en nuestra versión más habitual o siendo los protagonistas de esta selección, se verá decepcionado en este término, algo que no preocupa al autor porque es totalmente consciente de que la ya mencionada magia de las fotografías y sus paisajes compensará vuestras ansias espirituales dejando a un lado y mitigando vuestras ganas de vernos hacer el tonto.

Y ya empezamos con las imágenes, que la broma ha llegado a su fin (¡¡¡ooooohhhh!).

P.D.: quien realmente pretenda cogernos en un momento de lucidez payasil sólo tiene que acercarse a nosotros en cualquier momento del día y esperar pacientemente unos instantes hasta que se produzca el milagro más repetido del mundo.

Gracias por vuestras paciencias y grandes abrazos.

 

(Habrá más capítulos).

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