Muchas veces me he ensañado con Raúl, el archiconocido jugador del Real Madrid, y creo que no siempre he sido justo con él. De ahí que se estrene esta nueva sección con él como primer protagonista.

Es verdad que le gusta (más aún le gustaba) destacar y ser el salvador y demás de la selección de fútbol y que se equivocó al coger aquel balón para lanzar aquel penalti ante Francia. Cada uno debe conocer sus posibilidades y sus límites, y él se cegó. Pero, si esto es reprochable, otros detalles no tanto.

Empecemos…

No ha sido él sólo el que se ha eregido en símbolo (español o madrileño) del equipo blanco, ni mucho menos, de nuestra selección. Más bien esa culpa hay que achacársela a los medios, que vieron en él y nos han querido vender un producto que no existe. Digamos que otras personas interesadas crearon y mantuvieron (aún lo intentan) ese mito “zeusístico”. Bien es cierto que, al final, me temo que él mismo se infectó de esta creencia y ha tenido comportamientos que lo han dejado claro. Pero esa participación no lo puede convertir en primer y único culpable.

Todos sabemos quienes han querido crear ese mito y mantenerlo (muy raro en nuestro país de dioses derrocados a golpes) y tanto nosotros como el mismo Raúl González debemos tomar nota de ello y madurar por fin un poco.

Para ellos los periodistas sensacionalistas deportivos, lo de siempre: NO podéis querer siempre imponer vuestros gustos al gran público. A veces canta.

Antes de pasar a “lo dulce”, decir que la opinión personal que tengo a cerca del jugador me la reservo para mí

Ahora el pequeño homenaje a un futbolista que lo ha dado y lo da todo dentro de un rectángulo con porterías…

  • Los números de Raúl, el madridista. “Dentro video…”

Enlace a su biografía, según wikipedia.

Es todo. Hasta la próxima, amantes de la justicia.

(Algo está cambiando dentro de mí o…)

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