Un argentino llegó a Cáceres hace ya algo más de año y medio. Se llama Diego, como el astro del fútbol, pero nada tiene que ver con él, por suerte y desgracia. Ahora se va. Le echan por bajo rendimiento… mañana, primer partido sin su concurso.

Llegó Guaita con la vitola de un gran jugador interior, con buenos movimientos, gran lanzamiento exterior… y que sería referente no sólo en Cáceres, sino incluso en la categoría.

Poco después de empezar la temporada anterior, dio una lección de juego y tiro ante su exequipo, el Tenerife de (por entonces) Barbour. Desgraciadamente, no hubo más grandes actuaciones, ni se confirmaron los presagios de lo buen jugador que era o es, ni nada así.

Sus últimos buenos partidos se vieron allá por el final de la campaña pasada, cuando la plaga de lesiones e infortunios hicieron que cada jugador fuera muy importante en cada partido y todos se implicasen al máximo. ¡Hasta el bueno de Daniel Cage comenzó a repartir caña y hacer faltas! ¡Qué buenos momentos!

Este verano hubo problemas. Por lo que se contó, quería marcharse. EL club se lo imipidió. Y tuvo también alguna “conversación” con el anterior técnico; Manuel Hurtado. Todo enrarecido, poca impliación en el p`royecto de este curso y estadísitcas muy bajas para su nivel, aquél que mostró con contagotas la temporada pasada. Todo ha dado como resultado su despido.

Os dejo enlazado el artículo de una web que habla del caso. Los comentarios, los hay de todos los colores, pues se puede decir que Diego ha sembrado muy distintas opiniones con su juego, rendimiento y actitud. Para mí se va -echado- un jugador que podía ser muy bueno y aportar mucho, pero tal vez tenga que hacer autocrítica y ver la razón de su cada vez menor aportación.

Ciao, Diego, suerte allá donde vayas.

Respecto al equipo, espero que esto no sea razón para fichar a otro jugador (interior o no), pues ya es suficiente por esta campaña. Además, debería dársele la oportuidad a Sanguino, de demostrar que es va´lido para la categoría -que lo es- y pasar a formar parte de nuevo de la rotación del equipo. Un equipo que con la marcha del argentino necesitará un cuatro que sepa anotar de más de cinco metros. O que pueda, como le vimos en un par de partidos de la liga anterior, esperar su moemtno para cortar y anotar a aro pasado o apoyándose en tablero, tras mostrar que sabe moverse sin balón. Paso a Juan Sanguino, esperamos, y no más maltirar el dinero en jugadores de mediopelo.  

 

¡Ánimo, Cáceres!

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