Parece que no nos ponemos de acuerdo, leed, sobre lo que consideramos sexo y aquello que no nos lo parece.

Muchas veces en un bar, pub, discoteca o similar, los amigos nos ponemos a hablar de payasadas. Uno de los temas preferidos es el sexo, por supuesto. Y en ocasiones lo que unos consideramos sexo otros no lo consideran o al contrario. ¡Que se lo digan a Bill Clinton, que también tenía su propia opinión!

Por eso os he obsequiado con el anterior enlace, para que comprobéis con vuestros propios ojos que un debate de bar puede ser reflejo de dudas reales y habituales de la sociedad.

¡Disfrutadlo!


P.D.: a mí un beso sigue sin parecerme sexo, pero si lo que queréis es engordar vuestras estadísticas… compraos una muñeca (que las otras dos ya las tenéis muy desgastadas).

Anuncios