Siempre he opinado que el modelo de gobierno actual y cómo se puede acceder a él no tiene demasiado de democrático, que es ficticio y que no merece la  pena ni enfadarse, pero al menos enfadarse es algo que sí podemos hacer libremente y que da a entender que no nos gusta.

Os dejo el enlace a una reflexión sobre este tema de la falsa democracia y otro a la noticia que fue germen de la opinión anterior de un internauta cansado.

Disfrutadlos; por decir algo.

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