Meses o algo más voluminoso. Ése es el espacio temporal que llevo uniéndome al “nuevo” pop español.

¿Será verdad? ¿Será mentira? Será lo que sea pero la sensación está ahí, viva y dando guerra.

Tal vez todo empezase con Christina Rosenvinge, reescuchando a Erentxun o Duncan Dhu, o por culpa de Bunbury, que colabora hasta con los del más allá. El gérmen no es lo más importante, lo importante es que es real y que actualmente hay propuestas que podríamos llamar pop que me las como con gusto y placer.

Entre ellas: la citada Rosenvinge, Tulsa, the Wish, Deluxe, algo de Pereza

Tranquilos, no, no vamos a llegar a niveles que sabéis que me resultan imposibles, pero el cambio está ahí.

¿Qué será lo próximo?

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