Como podemos leer en este escueto reportaje, tener novio o novia, ayuda a nuestra salud. Sobre todo a nuestra salud mental y, me temo, que nos hace evaluar nuestra vida de unmodo más “heredado” y tranquilo que nos libra del satanismo que supoenen las salidas nocturnas, el alcohol, la conducción temeraria… Vamos, que vivimos como nuestros padres casi sin darnos cuenta. Pero es más sano, excepto si contraes una enfermedad de verdad claro.

Y como digo yo: mientras todo va rodado perfecto, pero cuando vienen las curvas… Por eso el periodista advierte desde el principio que se trata de parejas “bien avenidas” (El Gordo y el Flaco, Epi y Blas, tal vez).

La pregunta es: ¿hace falta realizar un estudio para saber que cuando somos felices enfermamos menos o que cuando estamos ilusionados con alguien nos volvemos más “maduros” en nuestro ocio? Creo que no. Vamos que a mí ya me lo habían contado, pero dejo el artículo y esta opinión aquí por si alguno/a no se había enterado.

¡Amad, amad, que es divertido y sienta bien!

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