La Realidad (escuchado en un programa televisivo): “La realidad es la que es y no lo que nos apetece o nos gustaría escuchar”. Se refería a un estudio sobre los “gustos” de las mujeres y los hombres. A ver si nos damos cuenta de una vez y la afrontamos (hablo de la realidad, no de la guerra absurda entre sexos).

Ayuda y Préstamo: estoy harto de escuchar que los países “europeos” van a dar una ayuda a Grecia. Que los políticos utilicen el lenguaje fatal y en busca de su beneficio vale (¡qué remedio!), pero ¿los periodistas? Amigos de las ondas rediofónicas y televisivas; amigos y amigas del papel cargado de letras que no dicen nada. Resto de periodistas o lo que seáis: cuando alguien presta ayuda no espera que ésta le sea devuelta, pues se trata de un acto filantrópico y desinteresado. Muy al contrario, cuando alguien te presta algo, espera que le sea devuelto o reintegrado, y a veces lo hace a regañadientes y espera su devolución con ansias, como es evidente es este asunto europeo. ¿Debe devolverse? Claro, pero simplemente llamemos a cada “asunto” por su nombre.

Y para todos aquéllos y aquéllas que no se hayan dado cuenta cada día utilizamos cientos de palabras que proceden de un idioma llamado griego, aunque no sea éste la base de nuestro lenguaje. Así, términos como filantropía (tan de capa caída), filosofía, polígono, poliedro y muchos más se los debemos a los ancestros de este pueblo que ahora tenemos semiabandonado. Incluso “euro” y “europa” nacieron en bocas helenas. Y gratis.

Evidentemente la forma de tratar a ese pueblo por buena parte de lo que viene a llamarse Europa no me parece correcta, pero ¿que podemos esperar de una “unión” que sólo es efectiva económica y mercantilistamente hablando? ¿Para beneficio de quién? De sus pueblos no. ¿De las grandes empresas? Por supuesto.

¡Efjaristó polí, Grecia, efjaristó!

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