Se cumple el segundo aniversario de la creación de esta bitácora y quería repasar la breve historia de la misma.
Superadas las sesenta mil visitas podríamos afirmar que hasta ahora ha sido un éxito. Pero todo tiene sus tintes y la cuestión es la siguiente: ¿Cuántas de las personas que nos han visitado han vuelto? Entonces el éxito no es tan evidente ni tan real. Aunque hay otra pregunta interesante: ¿no sería ya un éxito que un solo visitante haya vuelto una y otra vez? Sí, lo es. Así que nos vamos a dejar de valoraciones, pues todo esto es muy subjetivo y depende mucho del cristal.

Es claro que lo que más interés despierta son los asuntos “personales” o psicosociales. Es decir, o lo que uno cuenta de sí (pérdida de peso) o lo que cree que le ocurre a todos o que les puede llegar a suceder (cómo superar una relación rota).
Pero, muy al contrario, la “entrada” con más visitas fue una crítica hacia un personaje reconocido. Ése Bob Dylan, ¿es para tanto? levantó ampollas y me hizo cuestionarme este tipo de artículos y si la gente lee y entiende lo que se escribe o cuando le tocan a una vaca sagrada se vuelve ciega y escupe fuego por la boca (muy probable). Por cierto, en mi cabeza está la idea de hablar de Fito y otros (ya veréis la que se lía).
Otros “grandes éxitos” han sido los artículos de fotografías. Desde el “reportaje” sobre Lanzarote o sobre Meteora, hasta las imágenes más extremeñas: Guadalupe, Los Barruecos… Todos los días alguno recibe visitas.
Se dio una ocasión en que nos volvimos internacionales y, cómo no, fue el lenguaje universal de la música el que nos permitió este lujo. Al “colgar” una crónica sobre el concierto de “El Cigala” y su formaición en Cáceres, un par de argentinos comentaron el artículo. Después España les venció la final de la Davis, y nunca más se supo de estos amigos del otro lado (son muy competitivos, ya sabéis). Pero el apunte curioso queda para siempre.

Y las deudas… ¡menudo tema! En ocasiones el blog recibe visitas de gente buscando información puntual y, al nombrar eso que buscan, llegan aquí, aunque sin embargo no quedan satisfechos, pues la información es puntual. Casos como los de los lectores que buscan información sobre Ahigal son a los que me refiero. Algún día daré respuesta a estas búsquedas, pero… todo conlleva tanto trabajo. (Y de trabajo hablaré en otra ocasión, pues empieza a acumularse junto con las intenciones de uno: muy poco tiempo para mucho que hacer, así que habrá que empezar a elegir; una de las palabras más feas de nuestro idioma).

Bueno… Antes de acabar estas líneas quería agradeceros algo a todos, por partes:
a quienes siendo amistades les ha tocado aguantar todo esto (habrá torturas peores) y sois seguidores.
a quienes, aún más alucinante, os lo habéis encontrado y volvéis de vez en cuando a echar un vistazo (¡la leche!).
a quienes han comentado algo, aunque sea puntualmente, por participar y enriquecernos.
y a quienes me animáis a seguir, que sois cada uno y cada una.

Gracias y un fuerte abrazo.

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