Parece que mi Estu quiere abonarse a las heroicidades. Me explico: el año pasado (entiéndase temporada) empezó con un parcial negativo de cinco derrotas por ninguna victoria. Tamaño desastre se arregló a la sexta y se siguió arreglando en las siguientes jornadas, hasta llegar a números de “playoffs”, así que los disputó.
Personalmente no me preocupo tanto de si mi equipo – de nuevo en fase de reconstrucción- se mete en eliminatorias por el título (¡viva la utopía!) como de si permanecerá en esta categoría una vez acabada esta temporada. Algún amigo me anima a pensar que sí, que así será, pues ve a un par de equipos bastantes peores, casi sentenciados, diríamos. Yo, no lo veo tan claro.

Razones del cambio.

La marcha de Suárez al Real Madrid (¡menuda sorpresa! Y van…). Bien, la pérdida de Carlos Suárez, emblema del nuevo Estu hasta su marcha, ha transfigurado al equipo. Puede parecer que un jugador no es tan importante, pero… ¿habría ganado el gran y remodelado Real Madrid los mismos partidos hasta hoy sin Suárez, su baluarte? Me temo que no; así que sí que cambia “el tema”.
Además de la paupérrima venta de C.S., se han producido otros cambios. Enumerémoslos: Popovic fuera; Lofton (antes Ahearn), fuera; Caner-Medley, repescado a última hora, aunque lesionado aún; ¿Oliver? Ah, sí, el que pierde un balón tras otro.
Ahora en detalle:
–    Se prescinde de Popovic (en  el curso anterior su rendimiento fue de flojo a muy flojo). Pero en lugar de fichar a un cinco nos hacemos con los servicios de J. Asselin. Asselin se está dedicando a jugar por fuera. Se echa mucho en falta un interior que juegue más por dentro y que ésa sea su virtud. Además, este nuevo americano no está aportando nada por ningún lado (restar minutos a los jóvenes, perdón).
–    Se busca otro dos tirador (Ahearn nos dejó y de Lofton –poco fiable y muy mal defensor- no hemos querido saber más). Se ficha a T. Ellis: conoce la liga, es veterano (esto le encanta a Casimiro) y se le supone jugador más sacrificado y… Los tres primeros partidos hizo valoración negativa. Eso significa que: de anotar nada; de rebotear, menos; de ayudar al equipo… Muy mal. Pero el último encuentro estuvo mucho más acertado y se le aguantará algo más.
–    El adiós de Suárez supone el fichaje de Jiri Welsch. Gran jugador este Welsch: pasado NBA, viene de un grande (Málaga) y… y nada más. Sus últimas temporadas en Málaga cada vez más decepcionantes. No aporta rebote, ni juego interior, ni tiro desde el triple (como su predecesor), aunque se le supone mejor botador y mejor asistente (lo compararemos al final de la temporada).
–    Oliver, Albert Oliver. Nadie sabe qué le ocurre, pero su bajón es tal que alguien piensa que ahora se dedica al submarinismo. El año pasado (entiéndase temporada) a mí no me gustó: muy individualista en momentos importantes; muchos balones perdidos; demasiado bote… pero hizo algunos finales buenos y está firmado para cuando yo me jubile, así que. Están por ahí detrás Granger (estadísticas mejores aunque discretas) y Fernández, a quien se le supone un futuro prometedor. Y veremos si Luis Casimiro les da la alternativa. Lo dudo, pues Casimiro apuesta por los jóvenes lo mismo que Francia por los gitanos.

Resumen y conclusión: Se malvende a Suárez (sí, Ricky cuatro millones: ¡comparen!). Se pierde juego interior al cambiar a Petar por Joss y porque no está Suárez. Se pierde lanzamiento exterior tras la llegada de Ty Ellis y la marcha de Suárez y los escoltas, a lo que le sumamos el desacierto del inexperto Oliver . Se pierde rebote (ofensivo y defensivo) puesto que Suárez juega ahora en el Madrid (Real) y a Asselin le tiene que caer en las manos. Germán Gabriel, Granger, Clark y –sobre todo- Jasen se ven sobre explotados, aunque la llegada de C-M debe ayudar. Y, seamos realistas, amigos míos, o Jasen se reencarna de una jornada a otra en el Mesías, o el futuro pinta en la lucha por evitar el descenso. Y no siempre nos vamos a salvar milagrosamente el viernes de WOMAD.

¡Ánimo, Estu!

Casimiro, sólo un apunte para ti: Beirán, en el Estudiantes, casi sin minutos y salía para pasar o bloquear; en Gran Canaria, minutos de calidad, lo que se traduce en puntos y rebotes. Luis, mira a los jóvenes, coño, que no se comen a nadie, como mucho al rival (por ganas).

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