Muchas jornadas después de lo esperado y en un partido ante uno de los rivales más flojos, es cierto, pero también le era muy necesario al joven escolta catalán el que le haya llegado un choque así y con una actuación tan acertada por su parte: puntos, asistencias, rebotes, acierto… ¡Bien Xavi, bien!

La temporada para Xavi Forcada no está siendo lo que ni él ni muchos anhelábamos.

Desgraciadamente se marchó de Cáceres por no llegar a un acuerdo económico con el club y llegó a tierras gallegas: Lugo. Allí, la temporadas no está siendo buena para él. Escasos minutos para el catalán, una pequeña lesión y poca aportación ofensiva. Su posición, la de escolta o incluso la de alero, la cubrieron los gallegos con dos muy buenos jugadores foráneos y esto le ha restado importancia en la rotación y en el plano de reparto de minutos y de tiros o responasabilidad ofensiva. Aun así, ha tenido encuentros en los que ha sumado bastantes asistencias o ha ayudado más de lo habitual en el rebote, pero insuficiente para él tras lo mostrado -sobre todo- a final de temporada aquí en Cáceres.

Y por fin llegó Tarragona. Un partido en que su equipo mostró una clara superioridad, lo que le llevó a disputar más tiempo en cancha y a lucir como él puede. Pudo ganar en responsabilidad ofensiva, tener más minutos en cancha, anotar y asistir… En Cáceres había mostrado mucho más potencial: su garra, derroche físico en defensa, fuerza y facilidad para penetrar y acabar anotando o asitiendo, su acierto triplista en momentos difíciles, sus ganas de mejorar… no pasaron desapercibidas en nuestra cidudad. O al menos no para la mayoría. A algunos pareció no gustarles tanto, pero hoy no es el día de acusar a nadie. Hoy es el día mandar ánimos al joven catalán y de decirle que creemos en él y que muchos aún pensamos que debe seguir trabajando para llegar a cotas más altas en nuestro baloncesto. Esperamos que así sea, y no por sentir que llevamos razón aquéllos que creemos en sus posibilidades, sino porque si juega como aquí mostró y tiene la capacidad de mejora que aquí dejó entrever, así será, y será su triunfo.

¡Suerte, Xavi!


Mientras tanto, nuestro equipo se enfrentará el domingo de la próxima semana al coco de  la categoría (algo venido a menos últimamente) en su propio feudo. Xacobeo, Obradoiro o como lo quieran llamar, sigue siendo la referencia, y su juego interior el mejor de la Leb Oro. Se presume o atisba derrota, vuelva Antelo o no, luzca Cherry-Hamilton o no, y vuelva a tener un partido de “ave-fénix” o no el gran Angulo Espinosa. De todos modos, que nos pongan en nuestro sitio no nos vendrá mal cara al futuro y -como de los errores se aprende y los santiagueses nos van a sacar a la luz muchos- nos puede hacer mejorar algunos aspectos. (Así va la Leb Oro…).

Por cierto, nuestro objetivo siguen siendo las eliminatorias de ascenso, que nadie se equivoque, e intentar llegar a ellas con ventaja de cancha al menos contra el primer rival, si podemos.

¡Ánimo, Cáceres!

Forcada, creemos en ti.

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