Leyendo “Brujula para navegantes emocinales“, una obra que trata de echar luz sobre cómo evolucionan nuestras emociones y cómo debemos ir educándolas para llegar a la salud emocional y a la felicidad, me encontré con las siguientes palabras de Bertrand Russell, que hablan de la necesidad que tiene el ser humano de los demás, incluso para conformar su propia identidad individual. Por algo ya en el mundo clásico nos definían como “animal social” o “animal político”.

“La individualidad no es un fin en sí mismo; es algo que da fruto a través del contacto con el mundo y en ese proceso sale de su aislamiento. Si mantenemos nuestra individualidad en una urna de cristal, se marchita. Se enriquece en cambio cuando fluye libremente a través del contacto humano”. (“On Marriage and Morals”, Bertrand Russell).

Y respecto a los problemas que reporta la vida en sociedad y no el sentirse parte de “algo”, de un grupo, o el volverse sincero con uno mismo y no querer seguir perteneciendo a una sociedad en la que no crees y de la que no te sientes miembro, Elsa Punset escribe en la obra referida esto: “Cualquiera que se salga del engranaje emocional y social se sentirá abandonado a su suerte, sin necesitar siquiera la desaprobación, es decir, la exclusión del grupo. Y esto es muy difícil de sobrellevar, porque el desprecio de los demás, por razones evolutivas, suscita el miedo inconsciente a la muerte“.

Claro queda lo difícil que es apartarse del grupo, de la sociedad, o simplemente tener una opinión contraria a lo establecido. Mucho más ir en contra. Sin llegar a los extremos de que nos recuerde nuestra muerte, sí es cierto que remar con el viento en contra, y las voces reprobatorias de amigos, familia, entorno y sociedad, se antoja relamente difícil. Pero también es cierto que si no hubiera sido por “los grandes locos”  que fueron en contra de lo establecido y lo aceptado por todos, la sociedad y el conocimiento no habrían avanzado ni la mitad de lo que lo han hecho.

Como he leído en alguna pintada de mi ciudad: “Los locos abren los caminos que después recorrerán los sabios”.

¡Salud emocional y a seguir creciendo!

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