Llevaba más que días, más que semanas, más que meses. Digamos años. Años cabizbajo. Años sintiendo una cierta vergüenza por ser español; por ser uno de esos españoles que no reaccionaba. Por sólo hablar, comentar o criticar la situación políticosocial presente en bares, a la mesa, con los amigos…

Por suerte todo comenzó a cambiar hace poco. Los últimos días siguiendo el movimiento 15-M (por una “Democracia Real Ya”) y escuchando, viendo las noticias, he recuperado el ánimo. Mi cabeza se ha visto liberada de ese peso de la vergüenza y se levantando poco a poco. Ayer la convocatoria en toda España a muchos nos hacía emocionarnos . Y no es para menos.

Es una novedad y una gran noticia, que nuestro pueblo haya reaccionado, que la gente se eche a la calle, hable abiertamente, diga lo que la mayoría piensa, denuncie los vicios y defectos del sistema y -sobre todo- de los políticos actuales. Proteste, proteste  y proteste. Y lo haga de manera pacífica, dando una lección precisamente a los gobernantes: organización para causar las mínimas molestias, educación, compromiso y ayuda, respeto hacia todo a pesar de todo, etcétera. Me parece alucinante el comportamiento de las personas que se han manifestado, que han acudido a las convocatorias. Y el sentimiento, por fin, de comunidad entre ellos.

Meses y semanas atrás me quejaba de que cualquier nación, su gente, se hacía a la calle para protestar (por recortes y economía) en Grecia, (por subida de tasas universitarias) en Inglaterra, en Francia por otros motivos. Y nosotros, ante una manera de gobernar nada equitativa y muy zarista, encerrados en nuestras casas. Ahora todo ha cambiado. Ahora se ha dado un paso adelante. Que el cambio a mejor no quede en un sueño. Que podamos seguir sintiéndonos orgullosos.

Movimiento 15-M en Cáceres

Concentraciones en la Plaza Mayor de Cáceres

¡¡Reacción necesaria!!

Anuncios