Cierto es que  a veces nos mostramos muy críticos  con las gestiones de directivos y cuerpos técnicos en verano. Cierto es también que nos gustaría más que se tuvieran en cuenta la opinión del público y sus gustos, aunque no resulta fácil. Sin embargo, parándonos a pensar y analizando la situación de una manera más global, nos volvemos más comprensivos. ¿por qué? Porque estamos hablando de lidiar todos los años con los mismos toros y de falta, por tanto, de continuidad en el proyecto.

Estoy hablando a través del ejemplo que me queda más cerca, el Cáceres de Baloncesto, pero esta situación parece afectar cada vez a más equipos del panorama “pelota-naranja” español, incluso a históricos, como el Joventut. Aquí, en Cáceres, cada año debemos estar pendientes de patrocinadores y subvenciones (que vienen a ser lo mismo en este caso). Llevamos varias campañas sin contar con un patrocinador que se comprometa con palabra y números (capital) para varias temporadas. ¿Qué problema se deriva de todo esto? ¿En qué influye esto en la planificación de las sucesivas temporadas? Pues precisamente, en que no puede contrase con esa “sucesión”, es decir, se corta al final de un curso, para empezar casi de cero en el siguiente.

Esta temporada hemos contado con jugadores que se han merecido una renovación (Antelo, Mediano y otros) y, al contrario, la situación económica actual y la falta de un patrocinio a medio plazo o por varios años, nos ha llevado a no poder ofrecer renovaciones durante el transcurso de las jornadas. De hecho, el club ha tenido que esperar la confirmación de la Junta -“avalista” del Cáceres- para incluso poder saber si saldría en LEB Oro o no.

Evidentemente y teniendo en cuenta todo esto, debemos ser lo más comprensivos posibles con la tardanza y gestiones del club, pues todo se complica. Al no poder tener un proyecto continuado, no se pueden ofrecer contratos más largos a los jugadores; no se puede empezar con las renovaciones a mitad de temporada o a “mirar” posibles futuras incorporaciones hasta tener atado el presupuesto. Así es muy difícil fichar. No puedes ofrecer a los jugadores otra “recompensa” que no sea un mejor sueldo que el que estén cobrando. No se les puede convencer de la seriedad del proyecto. O de que estemos pensando en un ascenso a medio plazo. No es creíble, pues ni siquiera se sabe si el equipo seguirá al año siguiente.

Con esto y con todo, como decía, sí es necesario un mínimo de crítica y autocrítica. Me refiero a que hay decisiones que a muchos no nos han gustado estos últimos años. Personalmente que los contratos por varias temporadas fueran a parar a ciertos jugadores poco comprometidos. O que no se dé continuidad a otros que son jóvenes y vienen con ganas de crecer.

Por otro lado, y sabiendo ya que habrá equipo, me parece oportuno informar de los movimientos que ya se han producido: 

  • Forcada es un fichaje hecho realidad ya y se va avanzando poco a poco en la confección de la plantilla. Se ha querido dar continuidad a Antelo, que rayó a gran altura en algunos partidos el curso pasado y parece querer un mayor protagonismo. Se espera su respuesta en breve.
  • Cherry sigue pues tiene ficha.
  • A Gustavo Aranzana se le ofreció un nuevo contrato y lo aceptó, aunque hay quien llegó a creer que volvería  su natal Valladolid como entrenador.

Esperemos que se acierte lo más posible con los jugadores. Esperemos que quienes lleguen se comprometan con el club y sus compañeros. Esperemos que el cuerpo técnico los sepa motivar y hacer equipo. Esperemos que se pueda empezar a pensar en años venideros antes de acabar la campaña 2011-12. Y esperemos que la afición sepa esta a la altura y disfrute de baloncesto más con los nuestros que con el juego de los visitantes.

Queda mucho trabajo. ¡Suerte!

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