Seguimos a vueltas con la aportación de Carleton Scott por Cáceres. Que si un americano debe aportar más, que si con las condiciones físicas que aglutina…, que si siendo barato deberíamos desprendernos de él o todo lo contrario.

Bueno, tratando de aportar un poco de cordura y seriedad al caso me dispongo a escribir las siguientes líneas.

Empecemos por el principio para ir aclarando esto. Desde su fichaje ya se dijo que era un jugador de equipo y que su aportación ofensiva no iba a ser llamativa. Se señalaba igualmente su magnífico físico y su capacidad defensiva y reboteadora. Personalmente a mí defensivamente no me llama la atención, pero continuemos.

Nada se hablaba, como afirman los scoutings (ojeadores) de su facilidad para anotar, que es precisamente el hanndicap que todo el mundo señala: su punto negro y la crítica más habitual que recibe.

Sin embargo, eso es precisamente lo que ahora parece demandarle Gustavo Aranzana (técnico elector y ejecutor de los fichajes, al loro). Evidentemente, parece una contradicción. Lo explico: yo ficho a un tipo para que me ayude a defender treses altos, rebotear en defensa y lanzar el contraataque y le pongo verde por no anotar. ¿Por no anotar? Sí, por eso mismo. ¿Pero no habíamos fichado a un reboteador?  Sí, amigos, pero prefiero que las críticas caigan sobre los jugadores que sobre mí mismo, que los he traído al club (ésta sería una conversación probable entre Aranzana y un aficionado, si don Gustavo tuviera el arrojo de escuchar a alguno).

Bajo  mi punto de vista, el entrenador se muestra injusto y trata de sacar tajada de un error propio. Ha traído un tipo de jugador y ahora le reclama que sea otro. Evidentemente, no se hace cargo de su responsabilidad como gestor del fichaje ni de la adaptación del jugador (rookie, es decir, novato) al baloncesto europeo.

Soluciones para Scott que a buen seguro el técnico no llevartá a cabo:

– intentar darle más balones en atque con ventaja (con bloqueos indirectos o ciegos sobre él, para que aproveche su zancada y salto).

– que juegue balones interiores cuando se enfrenta con aleros o escoltas más bajos y menos fuertes que él.

– pedirle que vaya al rebote ofensivo como una pantera.

Amigos y -as, yo soy aficionado y llego a esto, ¡a qué puede llegar un entrenador de tan dilatada carrera como el vallisoletano! Seguro que él tiene muchas más ideas, que las ponga en práctica y llore menos.

Pero sigamos avanzando.

Se critica igualmente a Sedlak tercero (el conde). ¿Por qué? Por no aportar en ataque especialmente. Y aquí llegamos a la verdadera naturaleza del problema. Porque con el caso C.S. he querido ser más explicativo -debido a la polémica generada-, sin embargo, todo viene de lo mismo: los balones, los tiros en ataque se los reparten entre tres jugadores, cuatro a lo sumo, y ésta es la principal causa de que muchos jugadores no tengan vuenos números ofensivos, pues no les llegan balones para lanzar o penetrar porque siempre se la juegan los mismos, y en demasiadas ocasiones con no muy acertado criterio.

Cherry, Dani Rodríguez, Antelo y -por suerte- Williams (nuestro león) están aglutinando la mayoría de los itros a canasta de nuestro equipo. Y no sólo eso: en muchas veces el balón no se mueve en ataque, si no que el base de turno (Cherry o Rodríguez) se limita a botar y botar hasta que el reloj se acerca a los 24 segundos. Entonces, entrada tipo el todo por el todo y a lanzar alocado o intentar una asistencia muy complicada.

La fluidez en ataque es nula y el equipo parece haberse concentrado en algunas caras a la hora de pensar en tirar a aro. Si es una orden de Aranzana, se respeta (que no comparte) y se le aconsejaría que cambiase. Pero -en todo caso- lo que no puede hacer entonces es culpar a los que no reciben balones en ataque de no aportar en este aspecto.  Si no lo es, si son los propios jugadores los que -de modo propio- están jugando así, espero que el entrenador dé otras órdenes, los meta en cintura y no tengamos que esperar a que tenga el balón el equipo contrario para ver ataques fluidos. Al menos se ha corregido lo de no meter balones interiores, y Williams ha podido empezar a hacer números en ataque…

La receta, ordenar el ataque y solucionar la no-fluidez actual, así jugadores como Forcada, Asier, Sedlak o Scott podrán participar de esta fase del juego y se le podrán pedir responasabilidades al respecto. Lo que no se puede exigir a un jugador es que meta diez o más puntos si sólo se le conceden tres tiros por partido. Creo que es evidente.

Podríamos seguir hablando de otros temas: la mala o blandita defensa, los cambios que no se producen en la misma (zonas, individual, presionante…),  el por qué tenemos que seguir aguantando a Carlos Cherry un curso más, por qué Sanguino no tiene minutos cuando Antelo y Sedlak están tocados… pero todo esto se haría muy largo. Si queréis, sed vosotros mismos los que complementéis esta información u opinión con comentarios y aportéis o abráis nuevos temas.

¡Abrazos y viva el Baloncesto!

P.D.: la buena noticia es que se rendirá homenaje al gran Lucio Angulo Espinosa en nuestro pabellón. Personalmente creo que el club debía haberle rendido tributo al final de la temporada pasada y haber aprovechado el tirón mediático para publicitarse (como hicieron al sugerirle a Calderón que entrenase aquí), pero…

Lucio, ya sabes que aquí te queremos un montón y que para muchos sigues siendo un ejemplo de jugador de equipo, de sacrificio y de honestidad.

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