Los hay que pensamos que sabemos escribir mínimamente. Que creemos que inventamos historias interesantes. Que somos creativos, ingeniosos y… Y todo queda en nada, en nada, cuando tienes la enorme suerte de encontrarte con una delicatessen como ésta que hoy comparto. Algo bellísimo, superhilado. Algo que esconde la porpia trama y la va desentrañando poco a poco, acercándonos a los personajes, a sus vidas y sus dificultades. Del amor automático al salvajismo social, pasando por las emociones, la ayuda al prójimo, la simpatía… Todo en sólo  poco más de cinco minutos. Una obra de arte que nos deja en nuestro sitio.

Sí, cuando sea capaz de crear algo tan bueno y tan redondo, mi sonrisa durará noches y días, días y noches.

Con ustedes…”Place des Fetes“, de Oliver Schmitz.

Os recomiendo este Paris Je t’aime. No todo está a este nivel, pero sí que arroja un montón de ideas y pequeños cuentos modernos. Después de años queriendo ver esta colección, el día de Navidad tuve la fortuna de acordarme que la tengo entre tantas otras películas sin ver y la suerte de disfrutar con estos cortos. Tener tiempo no tiene precio. Y si se alía con un poquito de suerte, son la mezcla ganadora.

  Abrazos y cine.

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