Buenas, hoy me quiero hacer eco de una noticia que no sé si ha tenido eco o no, ni si lo tendrá.

Ha sucedido en Italia, ese país al que muchos españoles se empeñan en mirar por encima del hombro, pero que a veces nos da lecciones. Y precisamente de eso trata este escueto artículo.

En dicho país las protestas a través de las redes han parado algo. Las manifestaciones de los “indignados” (palabra de moda), cabreados o hasta-los-cojones-de-abusos, vecinos nuestros todos, han conseguido que no se compren otros 400 coches oficiales para que los bienintencionados y sufridos políticos “azurri” se paseen allá por donde quieran.

Aunque no siempre funcione ni siempre vaya a funcionar, lo que no podemos es rendirnos y esperar que otros resuelvan nuestros problemas. O que una racha de viento borre todos estos últimos años de salvajismo económico y nos despertemos en el país de las maravillas, rodeados de comodidades y sin obligaciones. Nuestro deber es y será vigilar a poderosos y políticos, denunciar cada situación injusta y bochornosa, y no parar hasta que ellas vayan desapareciendo.

Para que comprobéis la veracidad de la noticia, os la enlazo bajo estas letras.

¡Salud y Revolución!

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