Kostas Jaritos, policía ateniense lleva casado varios (muchos) años con Adrianí. Tras un infarto y el abandono del tabaco, Adrianí quiere porhibirle también el café a Kostas Jaritos y él aprovecha para reflexionar sobre tan sagrado sacramento. Sí, tendremos en cuenta que puede tratarse del calentón del momento y que en ocasiones sólo parecemos acordarnos de lo que nos incomoda, olvidando buenos momentos. Pero, teniendo en cuenta el desgaste del día a día en las relaciones personales, no podía dejar pasar esta sentencia del comisario preferido de Petros Markaris. Con ustedes…

Lo malo del matrimonio es que empieza bien y termina mal, aunque el síntoma es siempre el mismo: al principio la taquicardia del primer encuentro con la mujer de tus sueños y al final la taquicardia de la vida diaria con la mujer de tus pesadillas.

Imagen encontrada en "http://didaskalos-juanjocastro.blogspot.com.es"

Foto de Petros Márkaris, creador del comisario Jaritos

Ahora opinen ustedes.

Anuncios