Hoy, y tras mucho tiempo sin compartir reflexiones propias ni ajenas por este canal, quiero dejaros algo. Se trata de un pensamiento de Marta, personaje de la novela “Si mañana muero” de Eugenio Fuentes. Y es éste:

Ella misma no había perdido la fe en las ideas socialistas, pero había deducido que ser revolucionaria ya no consistía en seguir luchando ingenuamente por las utopías, sino en aceptar que las utopías no se realizarían nunca, que el ser humano estaba genéticamente incapacitado para alcanzarlas y que, por tanto, lo verdaderamente revolucionario era conformarse con establecer la dignidad, el bienestar y la justicia en las pequeñas parcelas de la vida cotidiana y entre las personas que la rodeaban.”

 

Mi parte la dejo aquí, a continuación. Como bien sabemos en España, dentro de poco más de una semana nos toca votar para elegir nuevo presidente y gobierno. Es evidente que las distintas opciones no acaban de convencer completamente, ni siquiera aquellas que vinieron a aportar un aire nuevo. Sin embargo, lo que es aún más evidente es que ha habido uno o varios gobiernos en los últimos años en nuestro país que se han dedicado a arrebatar la dignidad, desangar el bienestar general y particular de las clases medias y bajas y a convertir las leyes en normas de su conveniencia y tratar de hacer parcial a la justicia y los jueces. Por si vuestra memoria está algo mermada simplemente os recuerdo el caso de la aprobación de la mal llamada “ley de protección ciudadana“.

Bajo mi punto de vista todos somos responsables de permitir estos atropellos y todos y todas deberíamos participar en el cambio necesario. Necesario y saludable para todos los que vivimos en este país y que deseamos un futuro mejor para nosotros y nosotras y las generaciones venideras.

 

El futuro está en nuestras manos, lo creamos o no. Toca ser responsables. Y seguir involucrándonos después de las elecciones, sea el resultado el que sea.

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