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Hoy, y tras mucho tiempo sin compartir reflexiones propias ni ajenas por este canal, quiero dejaros algo. Se trata de un pensamiento de Marta, personaje de la novela “Si mañana muero” de Eugenio Fuentes. Y es éste:

Ella misma no había perdido la fe en las ideas socialistas, pero había deducido que ser revolucionaria ya no consistía en seguir luchando ingenuamente por las utopías, sino en aceptar que las utopías no se realizarían nunca, que el ser humano estaba genéticamente incapacitado para alcanzarlas y que, por tanto, lo verdaderamente revolucionario era conformarse con establecer la dignidad, el bienestar y la justicia en las pequeñas parcelas de la vida cotidiana y entre las personas que la rodeaban.”

 

Mi parte la dejo aquí, a continuación. Como bien sabemos en España, dentro de poco más de una semana nos toca votar para elegir nuevo presidente y gobierno. Es evidente que las distintas opciones no acaban de convencer completamente, ni siquiera aquellas que vinieron a aportar un aire nuevo. Sin embargo, Lee el resto de esta entrada »

Me he vuelto un valiente, que lo sepa todo el mundo. Tan valiente que hace un par de tardes me dio por realizar un “experimento sociológico” en clase. Como bien sabréis, uno de los personajes de moda de la actualidad mediática internacional es el político griego Varoufakis. Teniendo esto en cuenta, me dio por plantearle a mis queridas alumnas (la mayoría de ellas sexagenarias o aún más felices) la cuestión que sigue: ¿qué sabéis de Varoufakis?

Tras indicar alguna de ellas que se trataba del ministro griego de economía (“sí, el calvo que va sin corbata a las reuniones por Europa”), recabamos más información. A saber: Lee el resto de esta entrada »

Estos últimos días, tan entrañables y socialmente correctos, he tenido la ocasión de ver, charlar e intercambiar anécdotas, opiniones e información con gente que habitualmente no tengo cerca, al menos o ante todo, físicamente hablando. Tal vez sea lo más interesante de las vacaciones navideñas (para quienes las disfrutamos) y quizá me haya servido para coger una cierta distancia y analizar si somos quienes éramos, si tanto hemos cambiado o no y -lo primordial- si esta nueva versión mejora la anterior o… Sí, suena como es y es como suena.

Con la ventaja que supone el que por aquí ya no pasa casi nadie a dejarse la vista, me felicito por poder exponer de manera más cruda esas pequeñas luces que a veces se encienden en mi cabeza. Hoy, como va quedando claro: ¡Cómo hemos cambiado!

El coincidir, reunirse, hablar con personas que no ves tan a menudo supone una ventaja respecto a nuestro círculo más cercano y habitual. A saber: los cambios son algo más evidentes, al dejar un tiempo entre encuentro y encuentro, que esas “pequeñas adaptaciones” que sufrimos o promocionamos cada cual en nuestros propios gustos, actitudes, habilidades, compañías, valores… En nuestra personalidad, al fin y al cabo. Lee el resto de esta entrada »

El mundo está hecho para las malas personas. Nosotros somos buenos. ¡A ver cómo arreglamos esto!

 

(Reflexión al despertar de una siesta que no he dormido).

La psicología dice que los seres humanos capaces de posponer las recompensas en lugar de coger el premio en el mismo momento en que se nos da la primera oportunidad tienen más posibilidades de “triunfar” en la vida, o en el modo de vida actual, que te obliga a esperar para recibir los premios (académicos, laborales y demás). Esto está demostrado y, además, estoy seguro de que en algún momento os ha llegado algún video de esos de niños y niñas a los que les ponen un pastel y les dicen que esperen un cierto tiempo y les darán dos en lugar de uno y… Por tanto, supongo que sabéis de qué va esto.

En la vida normal (o social)  lo tenemos asumido (estudiar para obtener un título, para tener un mejor trabajo, etc. no, no os riáis, hubo un momento en que fue así), pero ¿qué pasa con el deporte de élite? Ahí eso no se lleva. Os lo mostraré.

Pongamos como ejemplo a un equipo que todos conoceréis de un deporte que, igualmente, a todos os sonará: FC Barcelona, fútbol. Lee el resto de esta entrada »

No se puede decir que de todas las películas saquemos algo. Ni siquiera que la mayoría nos gusten (ni mucho menos), ni tan siquiera que lleguemos a soportarlas. Sin embargo, en ocasiones se dan momentos de lucidez o nos golpea una frase y nos apetece incluso, fíjese usted, compartirla con los demás.

Eso sucedió hace ya algunos meses a mi personita, mientras veía El primer día del resto de tu vida.  La luz:

“No puedes dejarlo todo para mañana, porque un día tendrás tanto que hacer que no tendrás suficiente ni con el resto de tu viva”.

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Como afirma Luciano Canfora: la democracia ha muerto. Hay algo tangible y determinado por encima de las elecciones de los pueblos que tomar las verdaderas decisiones. Así responde este autor a la pregunta “¿entonces en qué sistema vivimos?” y así lo sentimos muchos desde hace ya algún tiempo.

No, no es una buena noticia, más bien sólo una constatación de lo que se intuye en el día a día, en las noticias o de lo que se comenta en la calle.

Podríamos gritar “El rey ha muerto, ¡viva el rey!”, pero este nuevo gobernador es más caprichoso, más duro con sus súbditos y mucho más despiadado. Quizá habría que dejar de gritar y empezar a cambiar (algo).

Ver la columna en tu propio ojo y la espiga en la del ojo. Una vuelta de tuerca que no suele darse entre la especie humana. El primer culpable, uno mismo. La originalidad perdida. La megalomanía, de moda.

Sí, nadie es único, ni quienes seguimos en vida, ni quienes tuvieron vida pública y mueren. Con la despedida popular y popularizada de Adolfo Suárez se cumple esta máxima y se añade un nuevo ejemplo a la moda de este nuevo turismo: visitar tumbas. En este caso, además -como en otros, que ya hemos dicho que el hombre tan original no es- turismo en el momento álgido: sepelio y homenaje público.
No estoy tratando de criticar nada, sólo de reflexionar o sacar a la luz un hecho cada vez más repetido, más social y más “usado”. Mucho me temo que hay que añadir a “la visita cultural” del féretro (o posteriormente la tumba), la misa o la asistencia al desfile, que en ocasiones los hay, otros elementos. En primer lugar, el sentirse el más o uno de los más acérrimos seguidor/es del personaje que abandona este mal llamado valle de lágrimas. Otro el seguir la corriente, como ya hiciera Vicente, que tanto nos gusta y tan en miembros del clan nos convierte. En realidad, dos fuerzas opuestas que se unen por unos días o momentos y nos impulsan hacia el mismo destino: la lápida del personaje público o el olor a flores marchitas de un sepelio. Una nos haría sentirnos parte de un clan, como decía, es decir, en consonancia con el resto; la otra, la primera, especiales, distintos. Curiosos sí que somos, originales…
Y aunque el tono de estas líneas suene como tintinea, irónico quizá, jocoso casi seguro y crítico casi desde el inicio, afirmar (¡cómo no!) que yo ya lancé mi piedra: Pere Lachaise y su pintarrajedo espacio dedicado a J.D. Morrison; Eslovenia y el castillo de Erazem Lueguer; o Skiathos y la visita a la casa de Papadiamantis. Estas dos últimas, para más INRI, sin ni siquiera haber conocido previamente al “Robin Hood” esloveno ni al escritor griego. Y la promesa de que cuando algunos que admiro emprendan viaje hacia lo desconocido, haré turismo y aprovecharé para visitar (o revisitar) sus ciudades o pueblos y sus tumbas.

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Hay ocasiones en que se te ocurren (o escribes) frases sentenciosas dentro de una conversación. Hoy se ha dado uno de esos momentos “mágicos” y, por qué no, me apetece compartirlo. Cumpleaños de una colega, diálogo de “wasap” y…

Ella: yo también me voy a buscar un jovenzuelo 😉

Yo (Isra): la juventud y la belleza visten mucho; la personalidad dura para siempre. Lee el resto de esta entrada »

Pudiera entenderse como una plaga, pudiera ser fruto de la casualidad, pudiera tomarse como una moda (pasajera o no), pero lo cierto es que empiezan a rodearme niños, niñas, entiéndase “bebés”. Al anuncio de las bodas uno ya se ha ido haciendo, poco a poco y a base de repetir (aun cuando las barras libres se empeñen en no dejarme recordar demasiado), pero no esperaba que la pequeña plaga de embarazos, sus posteriores partos y las sonrisas bobaliconas finales que a todos nos decoran la tez aun sin pretenderlo ni darnos cuenta, fuese algo tan manido.

El caso es que cada cierto tiempo se están dando anuncios de este tipo entre amigos y amigas, familia y gente que me rodea o dan vida a mi entorno. Y la alegría se expande por esas vidas mientras esperan, alumbran y disfrutan a sus peques. ¿Quién nos iba a decir que la descendencia da más alegrías que las mascotas? (A corto plazo… casi cualquiera). Lee el resto de esta entrada »

En su novela “Crónica del pájaro que da cuerda al mundo”, Haruki Murakami deja en boca de su narrador estas palabras: “Podría decirse que las personas van cayendo en silencio, una tras otra, por el borde del mundo que me pertenece. Todas encaminan hacia allí sus pasos y, de repente, desaparecen”.

Como habréis leído y vuelto a leer lo marcado, hablamos un poco. Sí, el autor cae en una exageración, ese “todas” al inicio de la segunda oración suena a hipérbole; juega por tanto a llamar nuestra atención para reforzar su idea y encender nuestra luz de alarma, esa que tan anestesiada está en nuestra cabeza. Evidentemente, no todas las personas (espero y nadie me lo ha hecho saber así ni me lo ha parecido a mí) van desapareciendo de nuestras vidas. Pero sí es cierto, real, verdadero y comprobado que muchas personas dejan de “existir” Lee el resto de esta entrada »

Como ya comenté aquí mismo en algún artículo anterior, hay gente estupenda, maravillosa y especial. Y no son minoría, no. Simplemente cuesta mostrarse así, pero son muchas estas personas. A pesar de lo feo del panorama (social y económico), a pesar de que nunca tenemos tiempo de nada, a pesar de nuestros maloshumores o de tantos otros detalles, con darnos la oportunidad de enseñar nuestra cara buena, con tener un instante de tranquilidad y cercanía con los demás, somos capaces de hacer llegar esa idea de persona maravillosa a cualquiera.

Démonos la oportunidad, respiremos un poco más, mostremos nuesta mejor cara. No estemos esperando a que nos lo pongan fácil para llegar a ese nivel, luchemos con nosotros mismos y nuestras circunstancias por estar siempre más cerca de esa realidad que de la otra, nuestra cara apática.

Abrazos y disfrutemos de nuestros días.

No hay necesidad de repetir ni parafrasear, Antonio Galván González lo explica perfectamente y aprovecho para ahorrarme mis palabras.

Sólo, y para que sepáis de qué hablo, deciros que este enlace trata de los móviles, de sus posibilidades (mucho más allá de la comunicación a distancia) y de cómo pueden esclavizarnos o -como ya muchas voces afirman- incluso aislarnos.

Disfruten con su lectura: artículo de opinión “Siempre Conectados.

Nadie sabe si siempre ha sido así. Nadie vive eternamente para traernos un testimonio real que nos muestre esa realidad sostenida en el tiempo. Pero algo sí es cierto. Esto sucede. Está sucediendo. (A algunos) nos está sucediendo.

Mujeres y hombres, hombres y mujeres. Todos mal-llevamos el paso del tiempo. Unas y unos más que otras y otros. Quienes siempre han gozado del favor del público, aquellas personas a quienes nunca les ha faltado alguien que les mire al entrar en una oficina, en un aula o en un bar, lo sufren más. El tiempo hace su camino, sin mirar atrás y sin preocuparse de los demás. Los cuerpos, a merced de la ley de la naturaleza y su pacto con el tiempo, van “debilitándose”, van perdiendo atractivo, van dejando de interesar al nivel que llegaron a ser admirados y demandados por la mayoría. Y más pronto que tarde llega la puntilla: otros rostros, otras caderas, otros escotes, otros hombros, otras bocas y labios, otras personas al fin, ocupan de repente esa atención. Las miradas se dirigen a ellas, antes, en primera instancia, y después vuelven a “nosotros”, pero sin la alarma de la atracción tan encendida, más bien acostumbrada, habituada a “nuestra” presencia, nuestra belleza, en fuga. Lee el resto de esta entrada »

Algo tal vez muy comentado. Algo tal vez que ha sufrido tal repetición que ha perdido veracidad o importancia. Pero ahí sigue, como una máxima, como una afirmación que sigue sembrando dudas. Dudas a la hora de decir “eso no se hace” o “vamos a prohibir esto o lo otro”, o como empieza a ser muy común “prohibamos esto aunque sea habitual entre la gente”, llevando la contraria a la vida diaria y sus usos.

Nada de ello, sin embargo, me desanima a publicar estas líneas encontradas en “Las aventuras del buen Soldado Svejk“. Un ejemplo más de la manera de pensar y actuar de muchos seres humanos. Abordar lo que se esconde, lo que no se permite, lo que nos situán más lejos o conlleva una pena o castigo.

Compartamos:

Durante mi encierro, sucedieron cosas increíbles en el cuartel. Nuestro coronel prohibió que los soldados leyeran cualquier coas, ni siquiera los diarios oficiales, y en la cocina se prohibió envolver nada con periódicos, ni siquiera las salchichas y el queso. A partir de aquel día, los soldados comenzaron a leer y nuestro regimiento se convirtió en el más culto del ejército. Leíamos todos los periódicos, y todas las compañías componían versos dirigidos contra el coronel. Y, cuando algo sucedía en la tropa, siempre había un benefactor dispuesto a transmitirlo al periódico con el título “Maltratos a los soldados”. Pero con esto no había suficiente. Lee el resto de esta entrada »

Hace ya un tiempo, supongo que unos cuatro años, me encontré con una pintada en un muro de mi ciudad. Un mensaje muy directo y breve, pero cargado, a mi entender, de muuuucha verdad.

“Treinta años, pocos cambios”.

Se refería a estos tiempos de democracia en España. Democracia o lo que se, que diríamos algunos. Y a los escasos cambios reales o positivos que se han producido. No puedo estar más de acuerdo.

En la misma línea y refiriéndonos a lo que se entiende comúnmente por Democracia, así con mayúsculas, y lo que tenemos en nuestro miserable cortijo, esta imagen resume la opinión de muchos, que no sólo la mía.

El espejismo de la democracia española

Quien aún crea que realmente elige entre dos opciones… ¡para qué seguir escribiendo!

Esta foto la he sacado de aquí, el mérito es suyo. Lee el resto de esta entrada »

He sido feliz teniendo pareja. He sido feliz estando solo. Creo que lo importante es disfrutar de lo que tenemos y no estar pensando en lo que nos falta. Lee el resto de esta entrada »

Durante nuestra vida muchas veces damos gran importancia a detalles que no la tienen, que son pequeñeces. Sin embargo, en otras muchas ocasiones lo importatne pasa de largo sin que le concedamos el tiempo y oportunidad que merece. Saber interpretar si es transcendente o no cada decisión que debemos tomar, cada pequeña vivencia cotidiana es muy complicado, pero nos ayudaría mucho. Es, al fin y al cabo, la base de  nuestra felicidad. Lee el resto de esta entrada »

Llegó un momento en que  el ser humano en su ansia de crecer como especie y de “correr” en pos de una supuesta y mal entendida prosperidad materialista se olvidó del entorno, que no sólo le entregaba todos sus bienes, sino que -además- lo sustenta y es a la vez quien equilibra la balanza del futuro. Así, en lugar de depararnos un futuro posible, sano, sostenible y natural, surgió la opción hacia la que nos encaminamos a toda velocidad: un futuro oscuro, de espaldas a lo natural, rodeados de humo, insostenible por haber agotado muchas de las materias primas que nos son necesarias y todo lo demás con lo que ni os quiero aburrir, ni pretendo parecer un agorero por nombrarlo.

En este artículo, breve de palabras pero extenso en lucha e intenciones naturalistas, pretendo compartir algunas de las canciones que recuerdo como “ecológicas”. Sí, esas con perfil de reconocimiento de todo aquello que nos da la Naturaleza, de protección de nuestra Madre global, de denuncia de malas prácticas por nuestra parte, de cariño a quien nos acoge en su seno y nos alimenta.

Y, como digo, os dejo estas escasas canciones, con la idea de que vosotros mismos añadáis más, aquellas que hablan de nuestro maltratado planeta pero que traten de transmitirle amor o de poner énfasis en la lucha pro cambiar nuestros hábitos consumistas y aniquiladores de especies y suelo.

Comenzamos…

… con “Tierra Trágame” de Celtas Cortos (videoclip no-oficial con hermossas imágenes de nuestro planeta).

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Este artículo trata sobre una conversación tenida hace unos días con una fisioterapeuta y las reflexiones que le siguieron allí mismo y que posteriormente al venido iluminando mi cabeza. Si alguien espera algo relacionado con los recortes en Sanidad, con el aplastamiento de derechos de usuarios y trabajadores de dicho sector o algo parecido, puede abandonar ya esta lectura. El título reza SALUD, no Sanidad. Ese tema es otro. Este, a mi entender, más interesante.

Charlábamos cerveza en mano del caso de una mujer mayor, o anciana, que sufría, sufre y sufrirá de artrosis en sus rodillas. Mi amiga, la fisioterapeuta, le decía que ella la podía tratar para que mejorase, pero que de poco o nada iba a servirle a la susodicha paciente mientras no llevase a cabo algunos cambios o mejoras en su vida. Entre ellos se le ocurrió mencionarle -¡¡gran pecado y la peor de las noticias!!- que debería reducir su ingesta de alimentos, especialmente aquellos que son altos en grasas. También le recomendó hacer algo de ejercicio, del estilo caminar, dar paseos al atardecer con la luz del otoño dibujando sombras en su cara… Evidentemente, la mujer no lo tuvo claro. Respuesta aproximada: “es que a mí me gusta mucho comer”, a lo que añade: “y los bocatitas de patatera no me los voy a quitar”. ¡¡Dios mío, la entiendo!! ¡Patatera, manjar de dioses extremeños! ¡Energía de héroes lusitanos! (Una plegaria por Viriato). Y lo de “andar”… para qué contaros, que eso cansa, que se está mejor sentada viendo la tele, escuchando las chillidos entre personajes de la caja negra (ahora estrecha caja negra) y llenándose la cabeza de tremendas historias noveladas de ayer y hoy. Lee el resto de esta entrada »

Aquella sociedad que premia a quienes menos se esfuerzan no puede mejorar.

La noticia: Mil euros para aquellas personas de entre 18 y 25 que se matriculen en Secundaria y consigan su título.

Otros puntos de vsita:

Por mi parte, con lo apuntado al inicio… no vaya a ser que diga alguna brutalidad.

Un problema demasiado habitual en la gente es pensar que aquello que desconoce no merece la pena.

La primera: ¿tiene sentido que una región quiera su independencia del país / estado al que pertenece si en realidad suspira por incluirse en un grupo de países que forman un conjunto superior y muchas de sus decisiones las tomará este conjunto y no los políticos  de su neopaís? Sí, me refiero al “caso catalán” y a la supuesta mayoría que quiere caminar de espaldas al resto de españoles. ¿Sirve de algo esa supuesta independencia cuando la economía, los recortes y tanto más lo va a imponer la UE? Me temo que no mucho. Es como decir que por ser de un barrio de una ciudad no te afecta o importa que los sueldos mínimos los fije un estado central.

¿Tiene sentido que para ciertos sectores del gobierno todo aquél que se manifieste y no sea contra la ley del aborto sea considerado antisistema (de mierda, no me ahorro el apellido), extremista o radical? ¿Se le podría llamar lo mismo a quienes se manifestaban hace ya más de treinta años para salir de una dictadura, por ejemplo?

¿Tiene sentido que se compren pizarras digitales y se hagan cuentas para tener cuantos menos docentes mejor? ¿Que se gaste en esto y una baja no se cubra mínimo hasta los quince días, por ley? ¿Que se reduzcan las becas y se adquieran estos aparatos que alguno habrá pensado que por sí solos enseñan o mejoran los resultados de los alumnos y-as? Lee el resto de esta entrada »

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